
Donald Trump urge a los países dependientes del petróleo que aseguren el estrecho de Ormuz (Foto: Instagram)
Donald Trump ha subrayado que los países cuya economía depende del petróleo que atraviesa el estrecho de Ormuz tienen la responsabilidad principal de velar por la seguridad de esta vía marítima estratégica. Según Trump, la estabilidad de los mercados energéticos y el suministro global de crudo dependen de que esas naciones fortalezcan sus propios mecanismos de defensa y coordinación regional para evitar interrupciones.
El estrecho de Ormuz se considera uno de los pasos marítimos más relevantes del mundo, dado que por él transita aproximadamente el 20 % del petróleo transportado por mar, lo que equivale a alrededor de 18 millones de barriles diarios. Muchos países del Golfo Pérsico y socios comerciales de Asia oriental y Europa occidental importan gran parte de su crudo a través de este canal. Por ello, Trump ha insistido en que, si bien Estados Unidos puede ofrecer apoyo logístico o militar en caso de emergencia, la iniciativa primaria debe provenir de quienes más se benefician de esa ruta.
La historia reciente de la región ha estado marcada por episodios de tensión, como bloqueos temporales, interceptaciones de buques y ataques con drones que han afectado instalaciones petroleras. En este escenario, la propuesta de Donald Trump enfatiza la creación de coaliciones regionales que incluyan patrullas coordinadas, intercambio de inteligencia y ejercicios conjuntos para disuadir acciones hostiles. De acuerdo con la Casa Blanca, el objetivo es reducir el riesgo de intrusiones y garantizar que el tránsito comercial no se vea comprometido por conflictos locales.
Para contextualizar, el estrecho de Ormuz se extiende unos 39 kilómetros en su punto más estrecho, entre Omán e Irán, y conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y, en última instancia, con el océano Índico. Su estrechez y su cercanía a zonas de alta tensión geopolítica hacen de este paso un foco constante de atención internacional. Históricamente, cualquier incidente en Ormuz puede disparar al alza los precios del petróleo en los mercados mundiales, lo que incide directamente en la inflación y los costes energéticos de los países importadores.
Además de la seguridad marítima, Donald Trump ha mencionado la necesidad de invertir en infraestructuras portuarias y tecnológicas que faciliten la vigilancia continua y el rastreo de embarcaciones. La modernización de puertos y la instalación de sistemas de detección temprana permitirían una respuesta más rápida ante cualquier amenaza, reduciendo el tiempo de reacción y el impacto potencial de un ataque o un sabotaje en la cadena de suministro.


