
El viceministro iraní Abbas Araghchi durante un encuentro diplomático. (Foto: Instagram)
El canciller iraní Abbas Araghchi ha insistido en que los mensajes intercambiados con la otra parte no constituyen negociaciones formales. En su declaración, Abbas Araghchi también acusó a EUA de haber adoptado un tono más agresivo tras las presiones para alcanzar un posible acuerdo. Este posicionamiento llega en un contexto de fuerte tensión diplomática y de dudas sobre el rumbo de las conversaciones.
Según Abbas Araghchi, la comunicación llevada a cabo en las últimas semanas responde a un canal habitual de intercambio de información técnica, pero jamás a un proceso de negociación. El diplomático aclaró que, a pesar de la intensidad de los contactos, estas notas o mensajes sirven únicamente para verificar protocolos y compartir perspectivas, sin implicar un avance automático hacia un pacto. Con ello, Abbas Araghchi pretende diferenciar entre la mera correspondencia interministerial y las negociaciones oficiales, que exigen los encuentros directos de alto nivel y la firma de documentos vinculantes.
El trasfondo de esta polémica remite al acuerdo nuclear de 2015, conocido como Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC). En ese marco, Irán se comprometió a limitar su programa nuclear a cambio del levantamiento de sanciones internacionales. Desde entonces, la relación entre Teherán y las potencias mundiales ha oscilado entre la cooperación técnica y las crisis de confianza. Aunque las sanciones se restauraron tras la retirada de EUA en 2018, en los últimos meses se han intensificado los contactos indirectos con mediadores europeos y chinos, a fin de explorar fórmulas de reanudar el cumplimiento mutuo del PIAC.
En este sentido, Abbas Araghchi ha señalado que el cambio de tono de EUA responde a una mezcla de factores internos y externos. “Hemos observado una escalada verbal que no coincide con nuestras líneas rojas”, afirmó el canciller. La acusación sobre la modificación del discurso estadounidense llega después de varios comunicados en los que Washington endureció su retórica sobre posibles sanciones adicionales, pese a la reapertura de canales de comunicación. Para Irán, ese viraje supone un obstáculo para restablecer la confianza y avanzar hacia un retorno efectivo al acuerdo de 2015.
A nivel diplomático, los intercambios de mensajes suelen canalizarse a través de embajadas de terceros países, misiones permanentes ante organizaciones internacionales o enviados especiales. Este mecanismo permite un diálogo discreto y continuado, sin comprometer la posición oficial de ninguna delegación. No obstante, cuando la comunicación se intensifica y se traduce en propuestas concretas, se considera el inicio de una verdadera negociación. Abbas Araghchi recalcó que, en todos estos contactos, su país se ha limitado a aportar precisiones técnicas y no ha recibido sobre la mesa una propuesta formal que implique concesiones mutuas.
En las próximas semanas, el gobierno iraní valorará si responde a nuevas solicitudes de reuniones directas o si continúa con el formato de intercambio de mensajes. Mientras tanto, Abbas Araghchi seguirá insistiendo en la distinción entre mera correspondencia técnica y negociación diplomática. La evolución de esta dinámica determinará si las partes logran reconstruir los consensos básicos del PIAC o si, por el contrario, persiste la desconfianza generada por el endurecimiento del discurso de EUA.


