Un hombre acusado de asesinato en Estados Unidos se arrancó los propios ojos y parte de la lengua mientras estaba encarcelado, en un episodio que conmocionó a las autoridades y al personal del sistema penitenciario. Aun tras este acto extremo de automutilación, la Justicia determinó que está apto para enfrentar juicio.
El caso involucra a Robert Brandon Keller, de 32 años, quien fue imputado por la muerte de Bruce Dupree, de 43 años. El cadáver de la víctima fue hallado el 14 de octubre de 2024 a orillas de la interestatal I-16, en el condado de Bulloch, estado de Georgia, con múltiples heridas de arma blanca.
Según informes de la policía local, tras el homicidio Keller se apropió del vehículo y del teléfono móvil de Dupree. Horas más tarde fue detenido después de que un empleado de una tienda detectara manchas de sangre en sus manos y en los billetes que utilizó para pagar sus compras.
Una vez ingresado en la cárcel del condado de Bulloch, Keller fue imputado por dos cargos de homicidio, robo a mano armada, secuestro de vehículo, agresión agravada y posesión de arma de fuego durante la comisión de un delito. Permaneció bajo custodia en espera de la audiencia preliminar.
Durante su reclusión, documentos judiciales a los que tuvo acceso el portal Law&Crime revelaron que el acusado protagonizó un episodio de automutilación: se arrancó ambos ojos y mordió parte de su propia lengua. El incidente obligó al centro penitenciario a activar los protocolos de emergencia y a trasladarlo a un centro hospitalario para atender sus graves lesiones.
Ante la gravedad de los hechos, el tribunal de Bulloch County ordenó evaluaciones psiquiátricas destinadas a determinar si Keller poseía la capacidad mental necesaria para comprender el proceso judicial y colaborar con su defensa.
La evaluación se basa en estándares de competencia establecidos por la jurisprudencia de Estados Unidos, que exigen demostrar que el acusado entiende la naturaleza de las acusaciones y es capaz de comunicarse con su abogado.
Los dictámenes de los psicólogos forenses concluyeron que, a pesar de su conducta extrema, Keller no presentaba trastornos mentales graves como esquizofrenia o trastorno bipolar. Según el informe, podía reconocer los cargos que pesaban en su contra, formular una estrategia de defensa y comunicarse de forma coherente con su equipo legal.
En una resolución fechada el 10 de febrero de 2026, el juez del Tribunal Superior de Bulloch County declaró al acusado mentalmente competente para ser juzgado. Por el momento, no se ha establecido la fecha del juicio, aunque las partes fijarán próximamente una fecha para la audiencia inicial.
Georgia es uno de los 27 estados de Estados Unidos que mantienen la pena de muerte en sus códigos penales. El método de ejecución más común en este estado es la inyección letal. En el contexto de un posible veredicto condenatorio, Keller podría enfrentarse a un proceso de apelaciones que puede prolongarse varios años antes de que se confirme, modifique o anule la pena capital.
El debate sobre la pena de muerte en Estados Unidos incluye discusiones sobre su efectividad como disuasivo, cuestiones éticas y la salud mental de los condenados. En este caso, el intento de automutilación de Keller añade un matiz complejo, pues obliga al sistema judicial a equilibrar el derecho a un juicio justo con el deber de garantizar la integridad física y mental del acusado.
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