Lanza tu negocio online con inteligencia artificial y empieza a ganar dinero hoy con iCHAIT.COM

Hombre “se sintió mal” por asesinar a su esposa actual y decidió matar también a la exesposa: “Merecía más”

Date:

Taylor, de 35 años, está siendo investigado por la muerte de Theresa Gregg, de 37 años, cuyo cuerpo fue encontrado con múltiples puñaladas en el apartamento que ocupaba en el barrio de Williamsburg, en el distrito neoyorquino de Brooklyn, el pasado 13 de mayo. Gregg trabajaba como agente del Departamento de Servicios para Personas Sin Hogar (Department of Homeless Services) de la ciudad de Nueva York y era madre de dos hijas pequeñas.

Según las autoridades, fueron precisamente esas dos hijas las que hallaron el cadáver de su madre en el dormitorio del piso. Las menores alertaron a un familiar, quien a su vez dio el aviso a la Policía de Nueva York (NYPD). Al llegar, los agentes confirmaron el hallazgo y detectaron signos de violencia extrema, por lo que detuvieron la investigación preliminar y remitieron el caso a la Unidad de Homicidios del distrito de Brooklyn.

Taylor, que mantenía una relación sentimental con la víctima, pasó a ser inmediatamente considerado como principal sospechoso. Testigos consultados mencionaron que la pareja había tenido varias discusiones en los últimos meses, aunque no constan denuncias previas por malos tratos ni órdenes de alejamiento registradas contra él. Aun así, la Policía investiga si existían antecedentes de violencia doméstica no denunciada.

La organización WARM Domestic Violence Rescue, dedicada a la atención y rescate de personas afectadas por agresiones de pareja, mostró su consternación ante el suceso. Stephanie McGraw, fundadora y directora ejecutiva de WARM, declaró que “Theresa Gregg era una mujer increíble y vibrante, llena de vida. El nivel de frialdad de este crimen en Brooklyn resulta totalmente aterrador”. McGraw insistió en la necesidad de reforzar los canales de apoyo a víctimas de violencia doméstica y de garantizar recursos suficientes para su protección.

De acuerdo con la acusación, tras cometer el asesinato, Taylor viajó a Schenectady, ciudad situada a unos 240 kilómetros al norte de Nueva York, donde presuntamente habría perpetrado un segundo homicidio contra su exesposa, Tishawn Folkes-Taylor. Los fiscales sostienen que el sospechoso confesó ante agentes federales haber matado también a la joven con quien acababa de romper. Se cree que, según sus propias palabras, “ella merecía más” por haber finalizado la relación anterior a la de Gregg.

El caso ha reavivado el debate sobre la atención policial a situaciones de violencia en el ámbito doméstico. En Estados Unidos, los departamentos de Policía y las organizaciones no gubernamentales colaboran a través de protocolos de intervención específicos cuando hay indicios de agresión de pareja, aunque expertos advierten que todavía existen lagunas en la detección temprana y la protección efectiva de las víctimas.

En los últimos años, la ciudad de Nueva York ha implementado unidades especializadas y ha ampliado el personal destinado a formación en agresiones de género. Sin embargo, los datos oficiales del FBI muestran que los crímenes violentos siguen siendo una de las principales preocupaciones de seguridad pública, con un ligero repunte en algunos distritos periféricos como Brooklyn.

El Departamento de Servicios para Personas Sin Hogar, al conocer el caso, expresó su pesar por la pérdida de uno de sus empleados y subrayó el impacto que este tipo de sucesos tiene en los equipos profesionales dedicados a atender situaciones de extrema vulnerabilidad. Por su parte, la fiscalía del condado de Kings (Brooklyn) ha anunciado que solicitará la pena máxima en ambos procesos judiciales, al tratarse de homicidios considerados especialmente graves y premeditados.

Mientras tanto, las hijas de la víctima continúan bajo supervisión de servicios sociales, donde reciben apoyo psicológico para afrontar el trauma. Diversas asociaciones locales han convocado una marcha de repulsa en el barrio de Williamsburg para reclamar mayores medidas de prevención y un reforzamiento de los recursos públicos destinados a víctimas de violencia de género en todo el estado de Nueva York.

Compartir este post:

Suscribirse

Popular

Más como esto
Relacionado