
El presidente azerí durante su intervención sobre el incidente en Naquichevão (Foto: Instagram)
Teerã ha rechazado de manera categórica haber llevado a cabo un bombardeo con drones sobre el Aeropuerto de Naquichevão, reivindicación que surgió en los últimos días en los medios regionales. Según las autoridades iraníes, no existe evidencia alguna que vincule a Teerã con el episodio en el enclave de Naquichevão, mientras que el presidente azeri ha señalado que está dispuesto a agotar todas las gestiones diplomáticas antes de adoptar cualquier otra medida.
El Aeropuerto de Naquichevão se sitúa en un territorio separado del resto de Azerbaiyán y posee un valor estratégico elevado al servir de conexión aérea con el país azerí. A lo largo de los años, esta instalación ha sido objeto de especial atención en el contexto de las tensiones en el Cáucaso meridional, dado que cualquier alteración de su operativa podría tener consecuencias logísticas y políticas de gran calado.
En los últimos tiempos, los drones se han consolidado como instrumentos habituales en maniobras de vigilancia y ataque en diversos conflictos. El uso de este tipo de aparatos permite realizar incursiones de precisión a gran distancia sin exponer directamente a pilotos. No obstante, la negación de Teerã apunta a que ni sus Fuerzas Armadas ni organismos de inteligencia han desplegado unidades de drones en esa zona, descartando así cualquier responsabilidad.
El presidente azeri, por su parte, ha insistido en que la respuesta de Bakú no se orientará hacia acciones militares sino que seguirá un cauce diplomático. El Gobierno de Azerbaiyán confía en que la comunidad internacional, incluidos socios regionales y organizaciones multilaterales, contemple el incidente como un asunto que debe resolverse mediante diálogo y negociación, evitando así un escalamiento de la tensión en la región.
Las relaciones entre Irán y Azerbaiyán han experimentado altibajos en los últimos años, marcadas por colaboraciones energéticas y coincidencias geopolíticas, junto a periodos de recelo mutuo por cuestiones fronterizas y étnicas. En este marco, la aclaración de Teerã busca mantener las vías de comunicación abiertas y preservar los acuerdos bilaterales en materia de comercio y transporte.
El recurso a los canales diplomáticos, defendido por el presidente azeri, contempla reuniones de alto nivel, intercambio de notas oficiales y posible intervención de organismos como la Organización de las Naciones Unidas o la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE). La resolución de la disputa sin recurrir a la fuerza reflejaría la voluntad de ambas partes de priorizar la estabilidad y la cooperación en una zona marcada por fragilidad política y desafíos de seguridad.


