
El cohete SLS listo para la misión Artemis IV (Foto: Instagram)
El objetivo a partir de ahora se centrará en Artemis IV, aunque la agencia responsable del programa espacial continúa firmemente con la fecha de lanzamiento fijada para 2028. Artemis IV se perfila como el próximo hito tras la culminación de las misiones iniciales, y la entidad pronostica que cumplirá con el cronograma establecido sin desfases significativos. Artemis IV vuelve a poner el foco en la exploración lunar tripulada, siguiendo la estela de sus predecesoras y consolidando la estrategia de retorno a la superficie del satélite natural de la Tierra.
Desde sus orígenes, el programa Artemis ha buscado llevar a una nueva generación de astronautas a la Luna, así como establecer las bases para futuras expediciones a Marte. Artemis I fue la misión inaugural no tripulada, que probó las capacidades del cohete SLS y de la cápsula Orion. A continuación, Artemis II llevará astronautas a bordo en torno a la órbita lunar para validar las prestaciones del sistema con tripulación. Con estos resultados, Artemis IV se sitúa como el siguiente desafío para la agencia, apuntando ya a metas más ambiciosas en la superficie lunar.
Artemis IV incluirá, según el plan de la agencia, operaciones conjuntas con la futura estación orbital lunar Gateway, cuyo ensamblaje comenzará en misiones anteriores. El propósito es emplear Gateway como punto de apoyo y relevo logístico, facilitando la llegada y el retorno de la tripulación desde la superficie. Artemis IV prevé, además, ampliar la duración de la estancia lunar y multiplicar los experimentos científicos, explorando con detalle las zonas polares donde se sospecha la presencia de depósitos de agua helada.
En términos técnicos, Artemis IV empleará el cohete SLS Block 1B, una versión más potente destinada a misiones tripuladas más exigentes. La cápsula Orion, diseñada para albergar hasta cuatro astronautas, será la encargada de transportar a la tripulación hacia Gateway y, en una fase posterior, efectuar el descenso al módulo de alunizaje. Este vehículo de superficie, aún en desarrollo, se acoplará a Orion en órbita lunar para descender con el equipo a la superficie y devolverlo luego al punto de partida orbital.
A pesar de los retos inherentes al calendario, como la coordinación internacional, los ensayos de sistemas críticos y la logística de lanzamiento, la agencia mantiene su compromiso de cumplir el calendario de 2028. Con Artemis IV en el horizonte, se espera consolidar la presencia humana en la Luna y sentar las bases para futuras misiones a Marte. El objetivo es que cada aviación espacial tripulada avance un peldaño más en el conocimiento y en la experiencia operativa fuera de la órbita terrestre, y Artemis IV será, sin duda, un paso decisivo en esa dirección.


