
Banderas cubanas ondean ante el Memorial José Martí en La Habana (Foto: Instagram)
Según el Gobierno de Cuba, varias personas perdieron la vida después de que una lancha con origen en los EUA penetrara en la zona marítima que la isla considera de jurisdicción exclusiva. Esta versión oficial subraya que el incidente tuvo lugar cuando la embarcación, sin autorización ni comunicación previa, rebasó la línea de las doce millas náuticas que delimita las aguas territoriales cubanas y se internó en una región vigilada por patrullas locales.
La delimitación de las aguas territoriales de Cuba, conforme a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, abarca hasta doce millas náuticas desde la línea de base costera. En este espacio, el Estado insular ejerce soberanía plena sobre las aguas, el lecho marino y el subsuelo, así como autoridad para controlar la navegación de naves extranjeras. El Gobierno de Cuba insiste en que la lancha procedente de los EUA ignoró estos parámetros y desencadenó una respuesta de las autoridades marítimas locales.
Según el relato oficial, tras la entrada no autorizada, las fuerzas navales cubanas adoptaron medidas de intercepción para obligar a la lancha a detenerse y presentar credenciales. Durante las maniobras, se produjo un intercambio de fuego que, siempre según la versión divulgada por La Habana, provocó múltiples bajas entre los ocupantes de la embarcación. No se han ofrecido cifras exactas de víctimas, aunque el término “muertes” empleadas por el Gobierno de Cuba alude a un saldo fatal que aún genera controversia y exige aclaración.
El incidente plantea dudas sobre las normas de enfrentamiento en aguas jurisdiccionales y los protocolos de comunicación previa entre patrulleras cubanas y naves extranjeras. En contextos de alta tensión, cualquier maniobra considerada agresiva o sorpresiva puede ser interpretada como una violación de la soberanía nacional, con el consiguiente riesgo de escalada. El caso de la lancha con origen en los EUA se suma a otros episodios de roce naval entre Cuba y embarcaciones foráneas.
A nivel internacional, la comunidad marítima suele apelar a mecanismos de arbitraje y mediación para dirimir controversias sobre límites marítimos. Consultores de derecho internacional recuerdan que la soberanía sobre aguas territoriales no excluye el derecho de paso inocente, siempre que no perjudique la paz, el orden o la seguridad del Estado ribereño. Sin embargo, la definición de “paso inocente” y las condiciones exigidas pueden variar según la interpretación de cada país.
Históricamente, las aguas alrededor de Cuba han sido escenario de tensiones vinculadas a la base naval de Guantánamo, patrullas antidrogas y operaciones de migrantes en embarcaciones improvisadas. El incidente reciente refuerza la percepción de que cualquier barco con matrícula o tripulación proveniente de los EUA debe notificar su presencia con antelación y someterse a inspecciones cuando sea requerido por las autoridades cubanas.
El Gobierno de Cuba ha demandado la apertura de una investigación transparente, acompañada de la presentación de evidencias que corroboren la versión oficial y permitan esclarecer las circunstancias exactas de las muertes. A su vez, reclama que las relaciones bilaterales con los EUA reconozcan el imperativo del respeto mutuo a la soberanía marítima, así como la adopción de canales de comunicación directa para evitar nuevos enfrentamientos en alta mar.


