Un hombre que presentaba signos evidentes de embriaguez logró sobrevivir a un singular ataque de una sucuri, tras morder al reptil para liberarse de su constricción. El incidente tuvo lugar en el barrio Recanto dos Pássaros, en Mococa, ciudad del interior de São Paulo (Brasil), cuando la víctima cayó accidentalmente sobre el enorme animal.
Según el cuerpo de Bomberos local, la caída provocó que la sucuri reaccionara instintivamente y clavara fuertes mandíbulas en el brazo del hombre. En un estado de pánico, la única alternativa de defensa que encontró el afectado fue morder al reptil en una zona vulnerable de su cuerpo y tirar con fuerza hasta zafarse del abrazo mortal.
Tras este forcejeo, la víctima consiguió asesinar a la serpiente y, ayudado por transeúntes y una unidad de rescate, se trasladó al hospital más cercano. Los equipos de emergencias atendieron al hombre y lo condujeron a una sala de urgencias, donde se le realizaron radiografías y curas de urgencia.
En el centro sanitario, los facultativos constataron que, a pesar de la profundidad de las heridas, no existía riesgo de muerte. Las sucuris son una especie de gran tamaño conocida por su capacidad de estrangular a sus presas, pero no poseen glándulas de veneno. Por ello, las lesiones se limitaron a perforaciones y contusiones, sin envenenamiento sistémico.
La víctima relató a los médicos que, en su estado de embriaguez, apenas recordaba cómo había terminado encima de la serpiente. Describió la mordedura al animal como la única opción de supervivencia frente a la constricción de la sucuri. Una vez estabilizado, recibió el alta hospitalaria en las horas siguientes y fue instruido sobre el cuidado de las heridas en su domicilio.
Este tipo de incidentes, aunque poco habituales, suelen ocurrir cerca de cursos de agua en regiones donde habitan serpientes constrictoras de gran porte. Las sucuris (género Eunectes) viven en zonas pantanosas y riberas de ríos del norte y centro de Brasil. Su robusta musculatura les permite asfixiar a presas de considerables dimensiones.
Los bomberos locales señalaron que el factor de embriaguez pudo desencadenar la imprudencia del hombre al acercarse al hábitat natural de la serpiente. Además, recalcaron la importancia de mantener la calma y no intentar manipular ni interaccionar con fauna silvestre sin la formación adecuada.
Tras el desenlace, el cadáver de la sucuri fue recogido por las autoridades ambientales para su estudio y posterior disposición según la normativa vigente. El suceso sirve de recordatorio sobre los riesgos de combinar consumo de alcohol y actividades al aire libre en ecosistemas donde habitan animales salvajes.


