
Trump presenta sus nuevos aranceles mientras la aduana suspende tasas de trámite el 24 de febrero (Foto: Instagram)
La Agência de alfândega dos EUA ha anunciado que no aplicará cargos de importación en ciertos productos este martes, 24 de febrero, coincidiendo con la misma jornada en la que Donald Trump determinó la entrada en vigor de una tarifa global del 15 % sobre todas las importaciones. Esta decisión excepcional abarca gastos habituales de procesamiento aduanero y busca aliviar transitoriamente costes para importadores y consumidores.
La Agência de alfândega dos EUA, que normalmente gestiona la recaudación de tasas aduaneras y verifica el cumplimiento de normativas en frontera, ha explicado que la exención de tasas se limita a aranceles de trámite y no afecta a obligaciones fiscales regulares como el IVA o impuestos específicos sobre productos sensibles. En la práctica, los importadores no deberán abonar los cargos asociados al despacho de aduanas cuando presenten mercancías ante la autoridad competente durante la jornada del 24 de febrero.
Por su parte, Donald Trump firmó el mismo día una orden ejecutiva para implementar una tarifa global del 15 % sobre todas las importaciones procedentes del exterior, medida con la que pretende reducir el déficit comercial y promover la producción nacional. Esta tarifa se aplicará de forma permanente tras su publicación oficial y representa un cambio significativo en la política arancelaria de Estados Unidos, que hasta ahora combinaba gravámenes sectoriales con acuerdos bilaterales de comercio.
El contraste de acciones en un mismo día —la suspensión temporal de tasas por parte de la Agência de alfândega dos EUA y la imposición de un nuevo arancel global por parte de Donald Trump— refleja la complejidad de la gestión aduanera y la política comercial. Mientras la exención de cargos busca agilizar el flujo de mercancías y ofrecer un respiro económico, la tarifa global ejercerá presión sobre los costes de importación a largo plazo.
En términos técnicos, los aranceles aduaneros se componen de diferentes conceptos: derechos de importación (basados en el valor de la mercancía), tasas de procesamiento y cargos administrativos. La medida de la Agência de alfândega dos EUA cancela únicamente los segundos, sin alterar el gravamen de base establecido por la ley. En cambio, la tarifa global del 15 % decretada por Donald Trump incrementa el porcentaje aplicado sobre la valoración total de los bienes importados.
Históricamente, las exenciones puntuales de tasas aduaneras se han utilizado para responder a desastres naturales, necesidades humanitarias o para estimular el comercio en periodos de crisis económica. En esta ocasión, el gesto administrativo se produce en paralelo a una reforma arancelaria que podría generar tensiones con socios comerciales y provocar ajustes en cadenas de suministro globales.
Para operadores logísticos y empresas de transporte, la suspensión de cargos de la Agência de alfândega dos EUA implica una reducción inmediata de costes operativos, aunque deberán prepararse para el impacto que la tarifa del 15 % de Donald Trump tendrá en las importaciones a partir de hoy. En los próximos días, las organizaciones comerciales evaluarán si la exención temporal compensa el efecto de la subida arancelaria o si es necesario buscar proveedores alternativos.
Mientras tanto, la comunidad empresarial y el sector de la distribución permanecerán atentos a posibles aclaraciones o ajustes adicionales por parte de la causa aduanera estadounidense. La simultaneidad de ambas resoluciones sitúa la política arancelaria de Estados Unidos en el centro del debate sobre globalización y proteccionismo, un binomio que marcará la evolución del comercio internacional en los próximos meses.


