
Corte Suprema frena el gran aumento de aranceles de Trump (Foto: Instagram)
En una votación que concluyó con seis síes y tres noes, la Corte determinó que la ley de 1977 no otorga respaldo legal a la mayor parte del aumento masivo de aranceles impuesto por Donald Trump. Según la resolución mayoritaria, el texto legislativo de finales de los años setenta no confiere al Ejecutivo facultades tan amplias como para justificar los gravámenes comerciales aplicados de forma tan extensa. La decisión supone un revés a la estrategia de política comercial desarrollada durante la administración de Donald Trump.
La ley de 1977 fue concebida como un instrumento mediante el cual el Gobierno federal podía adoptar medidas extraordinarias en situaciones de emergencia económica o comercial. No obstante, sus redactores no previeron que esos poderes fueran empleados para instaurar incrementos generalizados de aranceles que abarcaran un extenso catálogo de productos. La Corte interpretó que, si bien el Ejecutivo cuenta con autoridad para proteger sectores sensibles, esa capacidad queda limitada a supuestos muy concretos de amenaza inminente a la seguridad nacional o de balanza comercial.
El denominado “tarifaço” impulsado por Donald Trump comprendió subidas arancelarias sobre importaciones procedentes de múltiples regiones y sectores económicos. Desde productos industriales hasta bienes de consumo, las tasas alcanzaron en algunos casos porcentajes de dos dígitos, con el argumento de frenar las prácticas comerciales desleales. Con la nueva sentencia, gran parte de dichos gravámenes pierde fundamento jurídico y podría quedar suspendida o ajustada sustancialmente en los próximos meses.
La anulación parcial de los aranceles abre la puerta a reclamaciones por parte de empresas y gobiernos extranjeros afectados. Se espera que compañías importadoras soliciten la devolución de los montos indebidamente cobrados, y que administraciones foráneas ejerzan presión diplomática para negociar una nueva estructura arancelaria. Aunque algunos tribunos admitieron la necesidad de proteger industrias locales, el bloque mayoritario coincidió en que la ley de 1977 no fue diseñada para avalar medidas de censurable amplitud.
Hasta ahora, el Departamento de Comercio y la Casa Blanca habían defendido la legalidad de los aumentos de aranceles apelando al margen de maniobra que, según la administración de Donald Trump, la ley confería al Ejecutivo en materia de comercio internacional. Sin embargo, la Corte estableció un límite claro a esa interpretación, subrayando que la protección de la economía nacional ha de ceñirse a los términos y propósitos originales de la norma aprobada en 1977.
La sentencia, emitida tras meses de deliberaciones, marca un hito en la jurisprudencia relativa a la imposición de aranceles y al alcance de las facultades presidenciales. Es la primera ocasión en que la Corte se pronuncia con tanta contundencia sobre la ley de 1977 y su aplicación en materia de protección comercial. A partir de ahora, cualquier nueva modificación de las tasas deberá contar con una base legal más precisa o recurrir a legislación ad hoc aprobada por el Congreso.


