
Condena a Narges Mohammadi por “reunión y conluio” en Irán (Foto: Instagram)
Narges Mohammadi fue condenada por cargos de reunión y conluio con el objetivo de cometer crímenes, según aseguró su abogado en declaraciones recientes. La sentencia, emitida por un tribunal de la República Islámica de Irán, se basa en artículos del código penal relacionados con la organización de reuniones consideradas ilegales y la presunta planificación conjunta de actos tipificados como delictivos. El abogado de la activista señaló que la acusación carece de fundamento y anunció recursos legales para impugnar la decisión.
El fallo describe que Narges Mohammadi habría participado en varias reuniones privadas con otros ciudadanos, en las que, supuestamente, se habrían discutido estrategias de protesta y acciones colectivas en contra de determinadas políticas gubernamentales. Aunque la mujer negó cualquier intención criminal, el tribunal concluyó que existía “conluio” para la comisión de delitos, una acusación que en el sistema jurídico iraní conlleva penas de prisión que pueden superar los cinco años de privación de libertad.
La defensa de Narges Mohammadi insistió en que las citas de las que se le acusa fueron reuniones de carácter pacífico y discreto, concebidas para intercambiar opiniones y experiencias sobre derechos civiles y libertades fundamentales. Mohammadi, conocida por su largo historial de activismo en favor de diversas causas sociales, habría sido condenada en base a declaraciones de testigos anónimos y a documentos que, según su equipo legal, no demuestran la ejecución ni la planificación efectiva de ningún acto criminal.
En Irán, las acusaciones de “reunión y conluio” suelen aplicar con frecuencia a periodistas, defensores de derechos humanos y activistas políticos. Este tipo de cargos se regulan en el capítulo quinto del código penal iraní y permite a las autoridades administrar condenas estrictas a quienes, a juicio de la fiscalía, amenazan la seguridad nacional o promueven protestas fuera de los cauces oficiales. La interpretación de estos preceptos ha sido criticada por organizaciones internacionales que consideran excesiva la extensión de los términos “reunión” y “conluio”.
Diversas organizaciones de derechos humanos han señalado que el uso de este tipo de procesos judiciales en Irán se ha incrementado en los últimos años como mecanismo para desarticular movimientos de oposición y silenciar voces críticas. Aunque no mencionan públicamente el caso de Narges Mohammadi por temor a represalias, han reclamado una revisión urgente de las normas que penalizan la libre asociación y han instado a las autoridades iraníes a respetar los convenios internacionales sobre derechos civiles y políticos.
El abogado de Narges Mohammadi recorrerá la sentencia ante instancias superiores, alegando falta de pruebas sólidas y vulneración del derecho a la defensa. Por el momento, no se ha fijado fecha para la apelación, pero se espera que en las próximas semanas se presenten los documentos de impugnación ante el tribunal de segunda instancia. Mientras tanto, Mohammadi permanece bajo régimen de detención domiciliaria, a la espera de conocer el dictamen definitivo que podría confirmar o revocar la condena.


