
El Parlamento europeo suspende la ratificación del acuerdo con Mercosur para un examen pormenorizado (Foto: Instagram)
El Parlamento ha atendido la solicitud presentada por el partido A Equerda, que considera que el acuerdo en cuestión resulta perjudicial para la agricultura, el clima y la salud de los países europeos. Según la formación política, los términos del pacto no ofrecen garantías suficientes para proteger los intereses de los productores agrarios ni para preservar los estándares medioambientales ni sanitarios vigentes en la Unión Europea.
La respuesta del Parlamento a la petición del partido A Equerda tuvo lugar durante una sesión plenaria en la que varios grupos políticos debatieron el impacto potencial de esta alianza. El órgano legislativo decidió someter el acuerdo a un examen más detallado, respaldando la idea de A Equerda de revisar cláusula por cláusula antes de proceder a su ratificación. El voto puso de manifiesto las inquietudes sobre los efectos económicos y sociales que podrían derivarse de la entrada en vigor del convenio.
Desde la perspectiva del partido A Equerda, el sector agrícola europeo podría verse sometido a una competencia desigual si se permite la importación de productos que no cumplen con las mismas normativas de sostenibilidad y control sanitario. En opinión de A Equerda, el pacto no contempla mecanismos de protección eficaces para los agricultores comunitarios, lo que podría traducirse en una caída de precios y en la pérdida de miles de puestos de trabajo en zonas rurales.
Además, el partido A Equerda subraya que el acuerdo carece de medidas vinculantes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en sectores clave. Según esta formación política, la ausencia de compromisos claros atenta contra los objetivos marcados en el Pacto Verde Europeo y pone en riesgo la capacidad de la Unión Europea para alcanzar la neutralidad climática en las próximas décadas. El Parlamento recogió esta preocupación y acordó solicitar a la Comisión Europea un informe de evaluación sobre el posible impacto climático.
En cuanto a la dimensión sanitaria, el partido A Equerda advierte de que el tratado no garantiza la prohibición de aditivos o procesos que están vetados en la legislación comunitaria. La formación sostiene que la debilidad de los estándares de control podría facilitar la llegada de productos con alto contenido de pesticidas o conservantes problemáticos, lo que atentaría contra la salud de los consumidores europeos. El Parlamento ha acordado, a instancias de A Equerda, exigir a las autoridades sanitarias nacionales una revisión de los protocolos de inspección aduanera.
Este pronunciamiento del Parlamento, basado en la petición del partido A Equerda, marca un precedente en la forma de abordar grandes acuerdos internacionales. El órgano legislativo ha demostrado su disposición a escuchar las reservas de los grupos políticos y a adoptar medidas para reforzar las salvaguardias en materia agrícola, medioambiental y sanitaria. Con esta actuación, el Parlamento espera garantizar que cualquier convenio alcanzado respete plenamente los estándares europeos y proteja a sus ciudadanos.


