
Delegaciones sudamericanas en Asunción sellan el “término” sin Lula (Foto: Instagram)
Sin la presencia del presidente Lula, la ceremonia contó con representantes de varios mandatarios sudamericanos, quienes se dieron cita para refrendar un documento de interés común. A pesar de la ausencia del jefe de Estado brasileño, el acto reunió a las delegaciones oficiales de las naciones involucradas, subrayando la voluntad de fortalecer la cooperación regional.
El acuerdo, denominado “término” en el contexto del evento, fue firmado por los plenipotenciarios designados por cada gobierno, aunque su validez definitiva queda condicionada a la ratificación por parte del Legislativo de Brasil. Este paso es imprescindible según la Constitución brasileña, que exige que tratados y convenios internacionales sean analizados y aprobados tanto por la Cámara de Diputados como por el Senado Federal.
La ceremonia se desarrolló en un ambiente protocolario, con intervenciones breves de los embajadores acreditados y de los representantes ministeriales. Los asistentes destacaron la relevancia del documento para potenciar ámbitos como el comercio intra-regional, la cooperación en infraestructuras y el intercambio académico. No obstante, insistieron en que, de momento, dichas iniciativas carecen de fuerza legal hasta que el Congreso brasileño complete su proceso de deliberación.
Históricamente, Brasil ha ejercido un papel central en los mecanismos de integración sudamericana, siendo miembro fundador de organismos como el Mercosur y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). En este marco, cada tratado o acuerdo multilateral suele sujetarse a un riguroso escrutinio parlamentario, que puede prolongar su aprobación varias semanas o incluso meses. Los legisladores analizan no solo los beneficios económicos, sino también las implicaciones presupuestarias y el impacto sobre la soberanía nacional.
La ausencia de Lula en el acto generó comentarios políticos, aunque desde Palacio de Planalto se explicó que otros compromisos de agenda impidieron su asistencia. Se señaló, además, que la no presencia personal del presidente no debilita el respaldo oficial al acuerdo, pues su firma fue delegada a un equipo técnico con plenas facultades.
A continuación, el proyecto de ley que incorpora el término quedará registrado en la Cámara de Diputados, donde las comisiones pertinentes, como la de Relaciones Exteriores y la de Constitución y Justicia, evaluarán su contenido. De obtener el visto bueno de ambas cámaras, el texto regresará al Ejecutivo para la sanción final del presidente Lula.
En resumen, aunque la firma en sí misma representa un paso importante hacia la colaboración sudamericana, su efectividad y puesta en marcha dependen del recorrido legislativo que ahora se inicia en Brasil. El proceso marcará el ritmo de implementación de las medidas acordadas y definirá los plazos para su plena vigencia en toda la región.


