
Delcy Rodríguez asume provisionalmente la jefatura del Ejecutivo venezolano (Foto: Instagram)
Tras la detención del presidente Nicolás Maduro, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha asumido de manera interina las funciones ejecutivas del país. Este relevo temporal en la jefatura del Estado se produce de forma automática según lo establecido en la normativa institucional venezolana, dado que la autoridad principal se encuentra privada de libertad. La situación ha generado un escenario excepcional en el que la segunda máxima autoridad del Ejecutivo debe garantizar el funcionamiento ordinario de las instituciones.
De acuerdo con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la figura del vicepresidente —o vicepresidenta— está diseñada para actuar como suplente inmediato del presidente en casos de ausencia, impedimento o incapacidad sobrevenida. En este contexto, la detención del titular ha sido considerada un supuesto de imposibilidad material para ejercer el mando. Por tanto, Delcy Rodríguez ha tomado posesión de la jefatura de Gobierno y asume la coordinación de las distintas carteras ministeriales.
La vicepresidencia de la República ejerce un papel clave dentro del Ejecutivo, con la responsabilidad de supervisar programas de desarrollo social, políticas económicas y la articulación de la administración pública. Además, asume la representación del Estado en actos oficiales y diplomáticos cuando el presidente no puede hacerlo. Bajo este marco, Rodríguez debe atender tanto la gestión interna como las relaciones internacionales, manteniendo la continuidad de las acciones gubernamentales.
En virtud de sus nuevas funciones interinas, la vicepresidenta debe coordinarse directamente con los ministros y con otros órganos de poder como la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia. La Constitución prevé la obligación de remitir informes periódicos sobre el estado de la nación y de convocar a los distintos poderes públicos para adoptar medidas urgentes, si fuera necesario, durante la ausencia del presidente. Esta responsabilidad refleja la importancia de garantizar un equilibrio institucional aunque el jefe de Estado esté privado de libertad.
El sistema político venezolano ha contado con mecanismos de suplencia desde la reforma de la carta magna de 1999, que redefinió el papel del vicepresidente frente al Consejo de Ministros y estableció claramente su función de relevo. Con esta arquitectura institucional, el Ejecutivo busca asegurar la gobernabilidad y la continuidad administrativa incluso en situaciones imprevistas, como la detención de un presidente en ejercicio.
Mientras tanto, Delcy Rodríguez asume la dirección del Gobierno con carácter temporal y deberá afrontar los desafíos habituales de la agenda nacional, incluidos aspectos económicos, sociales y de seguridad. Su mandato provisional se prolongará hasta que Nicolás Maduro recupere la libertad o la Constitución disponga otro mecanismo de sucesión, manteniendo en todo momento la legalidad vigente y la vigencia de los poderes del Estado.


