Afsheen Gul, una joven pakistaní de la región de Sindh, pasó más de doce años con el cuello girado a 90° tras un accidente infantil mal atendido.
La deformidad, conocida como luxación rotatoria atlanto-axial, junto a su parálisis cerebral, le impedía andar, hablar o comer sin asistencia. En Pakistán, los hospitales rechazaron operarla por el alto riesgo y la familia carecía de recursos.
La situación cambió cuando el cirujano indio Rajagopalan Krishnan, del Apollo Hospital en Nueva Delhi, ofreció realizar la intervención sin coste alguno.
Coordinó una serie de procedimientos delicados, incluyendo la fijación del cráneo a la columna cervical con tornillos y barras en una cirugía de seis horas. Tras la recuperación, Afsheen pudo caminar, hablar y alimentarse sola, un resultado que el equipo médico considera casi inédito.


