El derrumbe de un edificio comercial de cuatro plantas en Brás, zona céntrica de São Paulo, movilizó a más de 50 efectivos del Cuerpo de Bomberos y a 17 vehículos de ese cuerpo. Hasta el momento de la información, no constaban fallecimientos.
Los bomberos recibieron el aviso a las 18:38 del viernes para atender la emergencia. Según la Policía Militar, en un primer momento se informó de que había 25 personas sepultadas. Más tarde, la portavoz de los bomberos, la capitana Karoline Magalhães, explicó que 35 trabajadores descargaban rollos de tela en el edificio cuando se produjo el derrumbe.
De esas 35 personas, ocho lograron salir sin quedar atrapadas ni resultar alcanzadas por la estructura. Las otras 27 se encontraban dentro del inmueble y fueron afectadas por partes del edificio que se desplomaron. Según los bomberos, las 27 personas salieron sin heridas graves. Cuatro fueron trasladadas a la Unidad de Atención de Urgencias (UPA) de Mooca y todas se encontraban estables.
La información inicial sobre las 25 personas sepultadas y los datos comunicados posteriormente sobre los 35 trabajadores describen distintos momentos de la respuesta y del recuento de quienes estaban en el lugar. El balance posterior indicó que no había desaparecidos entre las 35 personas que se encontraban en el edificio. Aun así, perros adiestrados de la Policía acudieron al lugar para buscar posibles víctimas bajo los escombros.
Testigos y trabajadores presentes señalaron que varios hombres transportaban rollos de tela cuando comenzó el derrumbe. En la planta baja del inmueble hay una tienda de tejidos, mientras que, según la información disponible, los productos se estaban llevando a las plantas superiores. Algunos trabajadores mencionaron que podría haber un exceso de peso en esos pisos, pero la causa exacta del derrumbe todavía no se había identificado.
Los bomberos también informaron de que el edificio no tenía el Auto de Inspección del Cuerpo de Bomberos (AVCB). Se trata de un documento oficial expedido por ese cuerpo que certifica si un inmueble cumple las condiciones de seguridad contra incendios y situaciones de pánico establecidas por la ley. La falta de ese documento fue señalada por los bomberos, aunque la información disponible no establece que sea la causa del derrumbe.
La intervención reunió a más de 50 efectivos y 17 vehículos del Cuerpo de Bomberos. Los equipos trabajaron en el lugar tras el colapso y los perros policiales participaron en las búsquedas entre los restos. El balance comunicado hasta el momento no registraba muertes y señalaba que las personas afectadas habían podido salir del edificio, con cuatro traslados a un centro de atención de urgencias en estado estable.
Una cámara de seguridad del sistema Smart Sampa grabó el instante en que se vino abajo el edificio de cuatro plantas en Brás. El derrumbe ocurrió al comienzo de la noche del viernes 6 de noviembre. Las imágenes registraron el momento de la caída, mientras que las autoridades continuaban sin determinar la causa exacta del siniestro.


