Un oficial de seguridad de Jordania murió y otro resultó herido en un ataque con arma blanca ocurrido este jueves, 5 de noviembre, cerca de la Embajada de Sri Lanka en el país. El agente fallecido fue trasladado a un hospital de Amán, la capital jordana, donde se encuentra la representación diplomática, pero no sobrevivió a las heridas.
Según los medios estatales jordanos, el agente muerto era un cabo identificado como Jawad Ali Khalaf Al-Salayta. Un sospechoso lo apuñaló durante el ataque. La información difundida hasta el momento señala que el traslado al hospital se produjo después de la agresión, aunque el agente falleció a causa de las lesiones. No se han facilitado más detalles sobre la secuencia concreta de los hechos ni sobre las circunstancias que llevaron al ataque.
Un segundo agente de seguridad resultó herido cuando trataba de intervenir y contener al agresor. Permanece ingresado en un centro hospitalario y su estado es estable. Por tanto, el balance comunicado hasta ahora es de un agente muerto y otro herido. La información disponible no detalla la gravedad de las lesiones del segundo oficial ni cuánto tiempo podría permanecer hospitalizado.
El responsable fue detenido. Sin embargo, las autoridades no han dado a conocer su identidad ni han explicado cuál habría sido el motivo del ataque. Aunque esos aspectos siguen sin aclararse, las autoridades jordanas consideran que se trató de un ataque terrorista. Esta calificación corresponde a la valoración oficial comunicada hasta ahora; no se ha informado de que un grupo haya reivindicado la agresión ni se han divulgado públicamente datos adicionales sobre el sospechoso.
El suceso se produce unas dos semanas después de otro ataque ocurrido en Jordania. El 23 de octubre, tres hombres armados irrumpieron en la iglesia de Hamoud, en la provincia de Karak, y mataron a nueve personas, además de herir a otras 40. Las víctimas se encontraban en el templo para asistir a un funeral cuando se produjo el tiroteo.
Ningún grupo específico reivindicó el ataque contra la iglesia ortodoxa. Pese a ello, el Gobierno jordano lo calificó de terrorismo con motivación religiosa. La información difundida sobre ambos incidentes no establece que exista una relación entre ellos. El primero se produjo en una iglesia de la provincia de Karak y el más reciente, cerca de la embajada de Sri Lanka en Amán; las autoridades han comunicado las valoraciones oficiales sobre cada caso por separado.
En el ataque de este jueves, la investigación deberá aclarar tanto la identidad del detenido como el motivo de la agresión, cuestiones sobre las que todavía no se han ofrecido datos. Por ahora, lo confirmado es que el cabo Jawad Ali Khalaf Al-Salayta murió tras ser apuñalado, que otro agente resultó herido al intentar detener al agresor y que el sospechoso fue arrestado. El oficial herido continúa ingresado en estado estable. Las autoridades jordanas tratan el episodio como un ataque terrorista.


