La Policía Civil del Distrito Federal (PCDF) investiga una denuncia por injuria racial y xenofobia ocurrida después de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, celebrada el 25 de octubre. Danielle Sousa, una vendedora de 40 años, y varios miembros de su familia habrían sido objeto de insultos discriminatorios por parte de una vecina en Taguatinga.
Según el relato de Danielle, el primer episodio se produjo el día del recuento de los votos. Ella y sus familiares, entre ellos varios niños, se habían reunido en un jardín para celebrar el resultado electoral cuando escucharon gritos y ofensas procedentes de la vivienda contigua. La familia es negra y originaria del nordeste de Brasil, circunstancia que, de acuerdo con la denunciante, era conocida por la vecina.
La mujer identificada como Luciana Maria Rodrigues habría dirigido insultos contra los familiares de Danielle, cuestionando su inteligencia y utilizando expresiones despectivas contra la población nordestina. También habría proferido acusaciones contra quienes apoyaban al Partido de los Trabajadores (PT). Danielle explicó que los gritos incluían frases como «los nordestinos son unos hijos de puta», «los nordestinos son todos tontos» y «los petistas son todos delincuentes».
Al día siguiente, Danielle acudió a hablar con la vecina para intentar aclarar lo sucedido durante la celebración. Según su versión, quería plantear las ofensas xenófobas que, afirma, se habían dirigido contra sus amistades y familiares. La conversación no sirvió para resolver el conflicto y, según la denuncia, la vecina respondió con burlas.
La discusión aumentó de intensidad. Danielle relató que la otra mujer le señaló la cara con el dedo corazón en una actitud que describió como intimidatoria. La vendedora le pidió con firmeza que bajara la mano. En ese momento, un amigo común que estaba presente tuvo que intervenir, de acuerdo con la información proporcionada sobre el incidente.
En el momento más tenso del enfrentamiento, Danielle grabó a la vecina. En el vídeo, que fue entregado a las autoridades, se escucharía a la mujer llamarla «mona» y ordenarle que «subiera a un árbol». La grabación es uno de los elementos que la policía está analizando en el marco de la investigación. La existencia de un vídeo, sin embargo, no implica por sí sola que se haya establecido una conclusión sobre los hechos: esa valoración corresponde a las autoridades encargadas del caso.
La 21.ª Comisaría de Policía, situada en Taguatinga Sul, lleva la investigación. La unidad examina las imágenes y toma declaración a las personas que estuvieron involucradas o presenciaron los episodios. La PCDF investiga tanto los insultos que, según Danielle, se produjeron durante la celebración electoral como el enfrentamiento del día siguiente.
La denuncia reúne dos aspectos señalados por la familia: las expresiones dirigidas contra su origen nordestino y los insultos de carácter racista denunciados por Danielle. La xenofobia consiste en la hostilidad hacia personas por su procedencia, mientras que la injuria racial se refiere a expresiones ofensivas vinculadas a la raza. En este caso, la investigación deberá esclarecer las circunstancias de cada episodio y determinar qué ocurrió, a partir de las declaraciones y del material entregado a la policía.


