Un caso de acusaciones de abuso sexual contra una celebridad ha tenido repercusión en la prensa del Reino Unido. La identidad del hombre permanece bajo secreto. Este martes, 3 de noviembre, la Justicia británica rechazó la petición del acusado para impedir que los medios divulgasen las acusaciones, aunque mantuvo el anonimato mientras siga existiendo la posibilidad de recurrir la decisión.
El hombre aparece identificado en el procedimiento únicamente por las iniciales PPT. Según el tabloide Daily Mail, habría «abusado de su estatus» para mantener durante varios años «actividades sexuales inapropiadas y explotadoras» con mujeres y jóvenes. PPT niega las acusaciones. La resolución judicial no determina si las alegaciones son ciertas: se refiere a la petición de impedir su publicación y a la protección de su identidad en esta fase.
El caso llegó a los tribunales después de que Independent Television News (ITN) y el periódico The Guardian llevaran a cabo una investigación conjunta sobre la conducta atribuida a la figura pública. Ambos medios aseguran que, durante la investigación, intentaron contactar con más de 100 personas. La solicitud presentada por PPT buscaba una medida cautelar que impidiera a los dos medios publicar el material.
El juez Matthew Nicklin rechazó esa petición. A su juicio, impedir la publicación supondría una restricción severa de la libertad de expresión. La decisión sobre la publicación de las acusaciones y la relativa a la identidad del demandante son aspectos distintos del caso: el juez no autorizó por ahora que se revelase el nombre, pese a rechazar que se bloquease la difusión del material.
En relación con la identidad, el magistrado reconoció la gravedad de la situación y consideró que identificar al hombre podría aumentar de forma significativa el riesgo de suicidio. Según indicó, la celebridad había afirmado repetidamente que tenía intención de quitarse la vida si se publicaban las informaciones. El juez señaló que esas declaraciones debían tomarse en serio, especialmente teniendo en cuenta el comportamiento anterior del hombre, pero añadió que no demostraban que el suicidio fuese inevitable ni que el tratamiento no pudiera reducir el riesgo.
Nicklin también calificó de «serias» las acusaciones y señaló que podían contribuir de forma significativa al debate público. Sin embargo, recalcó que su resolución no evaluaba la veracidad de lo que se atribuye a PPT. Por tanto, la decisión sobre la petición de impedir la publicación no equivale a una conclusión judicial sobre si los hechos denunciados ocurrieron.
**Qué dice la defensa de la celebridad**
La abogada Sara Mansoori KC representa a PPT en el procedimiento. Según declaró, su cliente se encuentra «muy vulnerable» y, en ese momento, no estaba en condiciones de orientarla sobre una posible intención de recurrir la decisión. La posibilidad de recurso es relevante para la situación actual del anonimato: el nombre seguirá protegido mientras pueda plantearse esa opción.
Durante la vista, Mansoori afirmó que su cliente niega las acusaciones y sostuvo que la publicación podría tener consecuencias graves para su salud. La defensa también cuestionó el argumento de interés público presentado por ITN y The Guardian. «Dicen que tienen el deber de publicar porque es sustancialmente de interés público, pero la valoración que hacen es errónea. Un periódico no tiene derecho a publicar información a costa de la muerte o la mutilación de una persona», declaró.
Así, la resolución permite que los medios publiquen las acusaciones, pero mantiene en secreto la identidad de PPT mientras exista la posibilidad de recurrir. El tribunal no ha establecido con esta decisión si las alegaciones son verdaderas, y el acusado las niega.


