
Simón Levy sostiene, sin aportar pruebas públicas, que Flávio Bolsonaro dirigirá desde Estados Unidos la oposición a Luiz Inácio Lula da Silva. (Foto: Instagram)
El abogado mexicano Simón Levy, que se presenta como aliado del presidente estadounidense Donald Trump, sostiene que el senador Flávio Bolsonaro (PL) encabezará desde Estados Unidos la oposición al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (PT). Levy expuso esa tesis en un artículo titulado «Operación Alba», en el que vincula la supuesta salida de Bolsonaro de Brasil con una disputa política más amplia en América Latina.
El texto, publicado el lunes 26 de octubre, plantea que Washington podría utilizar la presión económica contra el Gobierno brasileño. Levy escribió que, según sus fuentes, Flávio Bolsonaro dejaría Brasil para dirigir desde Estados Unidos la resistencia política. Al día siguiente afirmó en otra publicación que el senador ya había llegado al país y que estaría en marcha una operación estadounidense para garantizar su seguridad.
Levy atribuyó la organización de esa supuesta operación al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a quien describió como su principal responsable. También aseguró en una publicación en X, difundida alrededor de las 15.20 del martes 27, que Flávio Bolsonaro había llegado a salvo. Sin embargo, no aportó documentos ni pruebas públicas que acreditasen la participación de Rubio, ni explicó qué medidas concretas incluiría el presunto plan de protección.
En el artículo, Levy sostiene que la actuación estadounidense en América Latina podría intensificarse tras la victoria electoral de Lula, reelegido para un nuevo mandato al frente del Ejecutivo. Menciona a Venezuela, Cuba y México como otros países que, a su juicio, estarían en el centro de la estrategia de Washington, y afirma que Brasil sería presionado a través de su economía. Para ilustrarlo, escribió que Estados Unidos estaría aumentando sus acciones en esos países y «apretando a Brasil donde más le duele: en el bolsillo».
El texto no concreta, no obstante, en qué consistiría esa presión económica sobre Brasil. Levy no precisa si podría traducirse en nuevos aranceles comerciales, sanciones financieras, restricciones a empresas brasileñas u otras medidas. Su planteamiento presenta la disputa como parte de un escenario regional en el que Estados Unidos trataría de aumentar su influencia sobre los Gobiernos latinoamericanos, pero no describe un plan operativo específico para el país.
Levy también cuestiona que la derrota electoral de la derecha brasileña suponga un debilitamiento del grupo político vinculado a la familia Bolsonaro. «Brasil no perdió en las urnas. Se perdió en tres semanas», escribió al poner en duda los factores que condujeron a la victoria de Lula. Además, sostiene que la derecha conserva fuerza en el Congreso Nacional y que esa influencia institucional podría dificultar la capacidad de Gobierno del presidente.
El abogado relaciona la supuesta llegada de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos con la continuidad de la oposición al Gobierno de Lula. El artículo alude a una declaración atribuida al senador según la cual organizaría la resistencia política tras el resultado electoral. No aclara, sin embargo, cómo llevaría a cabo esa labor desde el extranjero ni quiénes serían sus interlocutores dentro de la Administración Trump.


