Un cachorro de elefante marino del sur nació en una playa de Jaguaruna, en el litoral de Santa Catarina, este sábado 26 de septiembre, sorprendiendo a los investigadores, dado que la región no es un área habitual de reproducción para esta especie. Tanto la madre como la cría fueron localizadas sobre la arena durante la mañana y están siendo vigiladas por equipos del Proyecto de Monitoreo de Playas de la Cuenca de Santos (PMP-BS). La zona se ha acordonado para preservar la tranquilidad de la hembra y de su retoño en las primeras semanas de vida.
Poco después del alumbramiento, el cachorro fue observado emitiendo vocalizaciones rasposas y prolongadas junto a su madre, sonidos que recuerdan a un llanto y que sirven de canal de comunicación fundamental entre ambos. Aunque es relativamente frecuente avistar elefantes marinos del sur ocasionalmente a lo largo del litoral catarinense, el hecho de que una hembra pare y críe a su cría en estas playas es un suceso excepcional que ha despertado el interés de biólogos marinos y conservacionistas.
El elefante marino del sur (Mirounga leonina) es un pinnípedo de gran tamaño cuya área de reproducción habitual se sitúa en las islas subantárticas y en algunas playas del sur de Argentina y Chile. Durante la temporada reproductiva, estos animales forman colonias densas en las que los machos más grandes establecen jerarquías mediante enfrentamientos físicos. Posteriormente, las hembras dan a luz a un único cachorro, al que lactan durante un periodo aproximado de cuatro semanas antes de que empiecen a entrar y salir al mar para alimentarse.
En el litoral de Santa Catarina, las observaciones registradas suelen corresponder a ejemplares errantes o juveniles que atraviesan la región durante sus migraciones. El último nacimiento documentado de un elefante marino del sur en el litoral brasileño tuvo lugar en Garopaba en 2024, considerándose entonces el primer registro de este tipo en el país. El avistamiento en Jaguaruna amplía el interés científico sobre los patrones de dispersión y posibles cambios en el comportamiento reproductivo de la especie.
La coordinadora del PMP-BS y del Museo de Zoología de la Unesc, Morgana Gaidzinski, subraya que Santa Catarina no es un hábitat típico de cría para el elefante marino del sur, lo que convierte este nacimiento en un valioso caso de estudio. El PMP-BS, que integra a biólogos, guardacostas y voluntarios, se encarga de monitorear tramos costeros de la Cuenca de Santos desde hace varios años, registrando varamientos, avistamientos y casos de cría de pinnípedos. Su labor permite recopilar datos esenciales para evaluar el estado de conservación y la dinámica poblacional de estas especies.
La prioridad en las próximas semanas es garantizar que la hembra descanse y alimente a su cría sin interferencias. Los expertos planean realizar seguimiento diario durante al menos tres semanas, un periodo crítico para la lactancia y los primeros desarrollos del cachorro. Se recomienda a residentes y visitantes que mantengan una distancia mínima de seguridad, eviten acercarse para tomar fotografías o vídeos y no intenten tocar a los animales, ya que el estrés provocado por la presencia humana podría alterar los cuidados maternos y el bienestar de la cría.
El perímetro alrededor de la madre y el cachorro ha sido delimitado con vallas y señalización, con el fin de restringir el acceso de curiosos. Durante este tiempo, es habitual que ambos permanezcan largos ratos inmóviles sobre la arena, lo cual no implica necesariamente un problema de salud ni la necesidad de intervención veterinaria. El equipo del PMP-BS vigilará el estado físico de los animales y su incorporación gradual al medio marino una vez concluida la fase inicial de presentación al entorno.


