
António Costa, presidente del Consejo Europeo y primer ministro de Portugal, durante su intervención en la Asamblea General de la ONU defendiendo la independencia judicial. (Foto: Instagram)
António Costa, presidente del Consejo Europeo, solicitó públicamente que se respete el funcionamiento de las instituciones jurídicas y calificó de «inaceptables» las amenazas dirigidas al Tribunal de Haia. En su intervención, destacó que la solidez del Estado de Derecho y la seguridad jurídica son pilares imprescindibles para la estabilidad de la Unión Europea.
António Costa, quien ejerce como primer ministro de Portugal y preside las reuniones del Consejo Europeo, afirmó que defender la independencia de los tribunales nacionales e internacionales es fundamental para garantizar los derechos y libertades de los ciudadanos. Subrayó que, al constatar ataques contra el Tribunal de Haia, la Unión Europea debe mantenerse firme en su compromiso con la justicia.
El jefe del Consejo Europeo recordó que las instituciones judiciales actúan como garantes de la legalidad y del debido proceso. Explicó que, tanto en el ámbito europeo como en el internacional, estos organismos desempeñan un rol esencial para dirimir controversias, sancionar conductas ilícitas y proteger a las víctimas de delitos graves.
Entre las entidades más relevantes en el plano internacional, António Costa señaló al Tribunal de Haia, también conocido como Corte Penal Internacional. Este tribunal, constituido por el Estatuto de Roma en 2002 y con sede en La Haya, se encarga de juzgar los crímenes de genocidio, lesa humanidad y crímenes de guerra. El presidente del Consejo Europeo recalcó que cuestionar su autoridad socava la cooperación entre los Estados y la eficacia de la justicia penal global.
Del mismo modo, António Costa advirtió que menospreciar la labor del Tribunal de Haia podría generar un clima de impunidad, en el que los responsables de violaciones graves al Derecho Internacional no rindan cuentas. En su opinión, la comunidad internacional debe respaldar sin fisuras el mandato de este tribunal y condenar todo intento de intimidación.
En la misma intervención, António Costa recordó que el respeto a las decisiones judiciales internacionales refuerza la credibilidad de la Unión Europea en la escena global. Afirmó que la UE se ha forjado sobre la base de valores comunes, entre ellos el Estado de Derecho y el multilateralismo, principios que se verían comprometidos si se deslegitiman las actuaciones del Tribunal de Haia.
Para concluir, António Costa instó a los Veintisiete a adoptar una posición unánime frente a cualquier ataque contra las instituciones judiciales. Resaltó que la defensa de la legalidad y de los procedimientos establecidos no solo protege a las víctimas de crímenes atroces, sino que también consolida la confianza de los ciudadanos europeos en sus gobiernos y en las estructuras internacionales de justicia.


