
Padre Román de la Cruz Hernández oficia en la parroquia de Santa Cruz, Huejutla. (Foto: Instagram)
Padre Román de la Cruz Hernández, de 48 años, ejercía como párroco de la comunidad de Santa Cruz en Huejutla, en el estado de Hidalgo, México. Durante su ministerio, desarrolló actividades pastorales y litúrgicas encaminadas a fortalecer la fe y la convivencia en esta localidad ubicada en la región Huasteca.
La parroquia de Santa Cruz, en Huejutla, tiene una larga tradición que se remonta a varios siglos atrás, cuando los primeros misioneros franciscanos establecieron un templo dedicado a la Exaltación de la Santa Cruz. A lo largo de los años, esta iglesia se ha convertido en un punto de referencia religiosa y cultural para los habitantes de los municipios cercanos, ofreciendo misas, catequesis y atención social.
Entre las responsabilidades habituales de un párroco se incluyen la celebración de sacramentos como la Eucaristía, el Bautismo, la Confirmación y el Matrimonio, así como la visita a enfermos, la orientación espiritual de los feligreses y la coordinación de actividades comunitarias. En este sentido, el trabajo pastoral de Padre Román de la Cruz Hernández abarcaba tanto la dimensión religiosa como el apoyo a iniciativas de carácter social y educativo.
La diócesis a la que pertenece la parroquia de Santa Cruz es la Diócesis de Huejutla, creada en 1962 y erigida canónicamente por el papa Juan XXIII. Esta demarcación eclesiástica agrupa diversas comunidades ubicadas en la Huasteca hidalguense, con el objetivo de fomentar la catequesis, promover la solidaridad entre sus miembros y garantizar el acceso a los sacramentos en zonas rurales y urbanas.
Padre Román de la Cruz Hernández participó activamente en festividades tradicionales, entre las que destaca la fiesta patronal de Santa Cruz, celebrada cada 3 de mayo con procesiones, novenarios y actividades culturales. Además, colaboró con grupos parroquiales y organizaciones civiles para atender necesidades básicas de la población, como la distribución de alimentos y la atención psicológica en situaciones de emergencia.
La historia de la comunidad de Santa Cruz está marcada por la combinación de tradiciones indígenas y herencia colonial. Desde su fundación, el templo ha sido escenario de eventos religiosos y sociales que reflejan la identidad de Huejutla. En ese contexto, la labor de un párroco resulta esencial para preservar costumbres centenarias y promover el desarrollo integral de los fieles.
El papel de los párrocos en localidades como Huejutla va más allá de la mera celebración de ritos: implica servir de punto de encuentro, de cauce para la solidaridad y de guía espiritual. El servicio de un sacerdote como Padre Román de la Cruz Hernández, con casi cinco décadas de vida, ejemplifica el compromiso de la Iglesia católica con sus comunidades de la Huasteca.


