Lanza tu negocio online con inteligencia artificial y empieza a ganar dinero hoy con iCHAIT.COM

Una vacuna contra el tabaquismo está en fase avanzada de investigaciones

Date:

Administración de la vacuna antitabaco en fase experimental en Brasil (Foto: Instagram)

Una vacuna contra el tabaquismo desarrollada íntegramente en Brasil se encuentra en fase avanzada de investigaciones en un laboratorio farmacéutico de Itapira, en el interior de São Paulo. El proyecto, en desarrollo desde hace un año y medio, tiene como objetivo estimular al organismo para bloquear la acción de la nicotina antes de que llegue al cerebro.

El principal desafío al que se enfrentan los investigadores está relacionado con el tamaño de la molécula de nicotina. Al ser muy pequeña, la nicotina puede circular por el torrente sanguíneo sin ser fácilmente reconocida por el sistema inmunológico. Para facilitar ese reconocimiento, los científicos han empleado la técnica de conjugación: unen químicamente la nicotina a una molécula de mayor tamaño que actúa como portadora.

Esta técnica, similar a la empleada en vacunas conjugadas frente a enfermedades bacterianas como el meningococo o el neumococo, facilita el reconocimiento del compuesto por el sistema inmune y desencadena la producción de anticuerpos específicos. La formulación incluye además adyuvantes, componentes que sin presentar actividad antigénica por sí mismos potencian la respuesta inmunitaria. Entre ellos destacan sales de aluminio o moléculas de monofosforil lípido A (MPL), ampliamente utilizados en vacunas modernas para mejorar la rapidez y durabilidad de la respuesta.

Una vez generados, estos anticuerpos se unirán a la nicotina presente en la sangre e impedirán que atraviese la barrera hematoencefálica. Esta barrera, formada por células endoteliales con uniones estrechas, actúa como filtro entre la sangre y el sistema nervioso central. Sólo moléculas pequeñas o aquellas transportadas por mecanismos específicos logran cruzarla. Al impedir la entrada de nicotina en el cerebro, la vacuna evita la liberación de dopamina, el neurotransmisor asociado a la sensación de recompensa y al refuerzo del hábito de fumar.

Hasta la fecha, los ensayos se han llevado a cabo únicamente en modelos animales. Los resultados muestran una respuesta inmunitaria eficaz, con producción de anticuerpos específicos y bloqueo de la acción de la nicotina en distintos tejidos. El protocolo de vacunación contempla tres aplicaciones con un intervalo de un mes entre cada una. Dado que el inmunógeno aún no ha superado las fases de ensayos clínicos en seres humanos —fases I, II y III—, no existe un precio definido para una posible comercialización futura.

El desarrollo de una vacuna implica varias etapas clave. En la fase preclínica se evalúan dosis, toxicidad y respuesta inmune en células y animales de laboratorio. La fase I se centra en la seguridad y tolerabilidad en un pequeño grupo de voluntarios, normalmente no fumadores. La fase II analiza la dosis óptima y la inmunogenicidad en fumadores, mientras que la fase III involucra a cientos o miles de participantes para confirmar la eficacia real en la prevención de recaídas.

Los primeros ensayos de vacunas antitabaco comenzaron a principios de los años 2000 en Estados Unidos y Europa. Aunque algunos candidatos alcanzaron fases clínicas, los resultados fueron insuficientes en muchos casos debido a las respuestas inmunitarias variables entre individuos. El proyecto brasileño incorpora un conjugado de nicotina optimizado y adyuvantes de última generación para mejorar la consistencia de la respuesta inmunológica y reducir la posibilidad de fallos en la producción de anticuerpos.

El tratamiento farmacológico actual contra el tabaquismo incluye terapias de reemplazo de nicotina (chicles, parches, inhaladores) así como fármacos como bupropión y vareniclina. Sin embargo, la eficacia de estos métodos varía y el porcentaje de recaídas sigue siendo elevado. Una vacuna podría complementar estas opciones y ofrecer un enfoque proactivo de prevención de la adicción.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco provoca más de 8 millones de muertes al año en todo el mundo y constituye uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, respiratorias y varios tipos de cáncer. En Brasil, se estima que más de 145 000 personas fallecen anualmente a causa de patologías asociadas al consumo de tabaco. Si las próximas fases de investigación ofrecen resultados positivos y se cumplen los plazos previstos, la expectativa es que la vacuna brasileña contra el tabaquismo pueda llegar al mercado entre 2028 y 2030, tras la aprobación de las agencias regulatorias correspondientes.

Compartir este post:

Suscribirse

Popular

Más como esto
Relacionado

Investigación apunta sospecha de sobredosis en la muerte de Hayden Panettiere

La investigación sobre la muerte de Hayden Panettiere continúa...

Los pelos de colores en las axilas vuelven a ganar fuerza entre los jóvenes

Los pelos de colores en las axilas volvieron a...