
Mosquito transmisor de malaria en aeropuerto (Foto: Instagram)
Seis empleados de un aeropuerto alemán fueron infectados con malaria, un episodio que las autoridades alemanas han calificado de caso raro de “malaria aeroportuaria”. Este tipo de transmisión no requiere que la infección se produzca en una zona endémica, sino que ocurre cuando mosquitos infectados llegan ocultos en aeronaves procedentes de regiones donde el parásito es habitual. Hasta el momento, ninguno de los trabajadores había viajado recientemente a países con malaria, lo que refuerza la hipótesis de un contagio local vinculado a la actividad aeroportuaria.
La malaria aeroportuaria se origina cuando un mosquito portador del parásito Plasmodium —principalmente Plasmodium falciparum o Plasmodium vivax— sobrevive al viaje dentro de un avión y pica a una persona tras su llegada. Estos insectos pueden ocultarse en bodegas de carga, compartimentos de equipaje o en la cabina, aprovechando las condiciones de temperatura y humedad que permiten su supervivencia. Al picar a viajeros o trabajadores de la terminal, transmiten la infección a personas que nunca han estado en zonas endémicas.
Los síntomas más habituales de la malaria incluyen fiebre alta, escalofríos, sudoración intensa y malestar general, aunque también pueden aparecer dolores de cabeza, náuseas o fatiga extrema. El diagnóstico se realiza mediante pruebas de sangre que identifican la presencia del parásito. El tratamiento de elección para Plasmodium falciparum suele combinar artemisinina con otros compuestos antipalúdicos, mientras que para Plasmodium vivax se añade primaquina para eliminar formas latentes en el hígado y evitar recaídas.
Históricamente, la malaria fue endémica en varias regiones de Europa hasta bien entrado el siglo XX, pero los programas de erradicación, la mejora de las infraestructuras sanitarias y el control de mosquitos consiguieron eliminarla de Alemania en la década de 1960. Desde entonces, los casos importados son los predominantes. Sin embargo, las oleadas de calor, cambios en las rutas de aviación y la globalización aumentan el riesgo de que insectos vectores entren en zonas libres de malaria, dando lugar a episodios tan poco frecuentes como el ocurrido recientemente.
Tras la detección de estos seis contagios, las autoridades alemanas han reforzado los controles vectoriales en el aeropuerto afectado, intensificando la fumigación de aeronaves procedentes de países con riesgo de malaria y aumentando la vigilancia de posibles nuevos casos entre el personal y los viajeros. Además, se recomienda formar al personal de sanidad aeroportuaria para identificar síntomas precozmente y recopilar información sobre vuelos de procedencia de zonas endémicas. Estas medidas buscan evitar que se repitan episodios de malaria aeroportuaria en territorio alemán.


