Dos años después del accidente con el vuelo 2283 de Voepass, que costó la vida a 62 personas en Vinhedo, en el interior del estado de São Paulo, una investigación revelada por el programa Fantástico ha puesto de manifiesto que un exfuncionario de la Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac) había enviado con anterioridad varias alertas al organismo sobre el uso de piezas reutilizadas en las aeronaves de la compañía. El pasado jueves, la Policía Federal brasileña concluyó la fase de instrucción del caso y procedió al indiciamiento de 16 personas como responsables posibles de las causas y omisiones vinculadas al accidente.
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Los documentos a los que tuvo acceso Fantástico datan de alertas realizadas en distintos momentos a lo largo de varios años. En 2019, este exinspector de la Anac recomendó la suspensión temporal de la autorización de vuelo de MAP Linhas Aéreas, empresa que más tarde se fusionó con Passaredo para formar Voepass. En aquel informe interno, el funcionario advertía posibles indicios de que se estaban instalando en los aviones piezas cuya aptitud para la aeronavegabilidad no había sido contrastada según las normas vigentes. El documento, sin embargo, no desencadenó ninguna medida sancionadora por parte de la agencia.
En 2022, el mismo empleado volvió a manifestar su preocupación después de detectar que componentes de un aparato implicado en un siniestro ocurrido en Rondonópolis (Mato Grosso) en 2016 estaban siendo reutilizados de forma irregular. Tras no observar avances en las gestiones internas de la Anac, el inspector elevó su denuncia a organismos internacionales, como la Federal Aviation Administration (FAA) de Estados Unidos y la European Union Aviation Safety Agency (EASA), advirtiendo sobre supuestas fallas en el control de mantenimiento de Voepass.
La acusación sostiene que la propia Anac desacreditó al funcionario ante esas entidades extranjeras. El denunciante, según sostiene, fue objeto de persecuciones administrativas impulsadas por directivos de la agencia, llegó a ser abierto en su contra un proceso interno por presunta insubordinación y finalmente fue despedido en 2025, después de 16 años de servicio.
Las imputaciones de prevaricación formuladas contra varios servidores de la Anac fueron enviadas al Ministerio Público Federal, aunque terminaron archivadas por falta de pruebas suficientes. Por otro lado, sigue abierto un procedimiento civil a instancia de la compañía afectada, con alegaciones de injuria y difamación.
En junio de 2025 —diez meses después del siniestro del vuelo 2283— la Anac canceló definitivamente la autorización de operaciones de Voepass. En un comunicado, la agencia defendió que las piezas procedentes de la aeronave involucrada en el accidente de Rondonópolis habían sido sometidas a todas las verificaciones exigidas por la normativa y anunció la apertura de un nuevo proceso interno para determinar posibles responsabilidades de sus propios funcionarios.
Con el cierre del inquérito federal, las 16 personas indiciadas podrían responder en la vía penal por delitos de atentado contra la seguridad del transporte aéreo y falsedad ideológica, figuras previstas en el Código Penal brasileño. El atentado contra la seguridad del transporte aéreo contempla sanciones cuando la acción u omisión ponga en riesgo la integridad de un medio de transporte, mientras que la falsedad ideológica castiga la inclusión de informaciones inexactas o la omisión de datos esenciales en documentos públicos o privados.
Contexto adicional: Voepass Linhas Aéreas es una aerolínea regional brasileña surgida de la integración de MAP Linhas Aéreas y Passaredo en 2019, especializada en vuelos de corto y medio alcance dentro del territorio brasileño. La Anac, por su parte, es la entidad gubernamental encargada de reglamentar, certificar y supervisar la aviación civil en Brasil, en concordancia con los estándares de seguridad definidos por organismos internacionales como la FAA y la EASA.


