
Daniel Pérez a la espera del agrément brasileño para asumir en Brasilia (Foto: Instagram)
Daniel Pérez obtuvo el visto bueno del Senado de EE.UU. para asumir como embajador en Brasil, pero todavía necesita el aval formal del gobierno brasileño para ocupar oficialmente la Embajada de EE. UU. en Brasilia. A pesar de haber superado la fase de confirmación en Washington, sin este consentimiento por parte de Brasil, su nombramiento no puede completarse, de acuerdo con las normas diplomáticas internacionales.
En Estados Unidos, el proceso de designación de embajadores comienza con la nominación por parte del presidente y concluye con la confirmación en el Senado de EE.UU. Durante esa etapa, los comités pertinentes examinan el perfil del candidato, evalúan su trayectoria profesional y someten la propuesta a votación. En el caso de Daniel Pérez, la aprobación en el Senado de EE.UU. culminó con una mayoría suficiente para que su nombramiento avanzara hacia la siguiente fase: la obtención del agrément, o permiso de impronta, del Estado receptor.
El agrément forma parte de la práctica establecida por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, que exige que el país al que se envía a un diplomático acepte formalmente a ese individuo antes de que asuma funciones. Por ese motivo, Daniel Pérez, pese a contar con la ratificación del Senado de EE.UU., no puede instalarse en la Embajada de EE. UU. hasta que el gobierno brasileño expida la nota diplomática favorable. Este procedimiento busca garantizar la compatibilidad del diplomático con las políticas y sensibilidades del país anfitrión.
Las relaciones entre Estados Unidos y Brasil se han fortalecido en las últimas décadas, con una colaboración estratégica en áreas como comercio, medio ambiente y seguridad regional. La Embajada de EE. UU. en Brasilia desempeña un papel clave en la coordinación de proyectos bilaterales, el apoyo a ciudadanos estadounidenses en el país sudamericano y la promoción de inversiones y programas culturales. La llegada de Daniel Pérez a esa misión diplomática será, por tanto, un hito relevante para mantener el impulso de la cooperación entre ambas naciones.
Ahora, el siguiente paso para que Daniel Pérez pueda tomar posesión de su cargo dependerá de la decisión del gobierno brasileño. Una vez recibido el agrément, se prevé que las partes fijen la fecha de presentación de cartas credenciales ante el presidente de Brasil. Hasta entonces, las oficinas de la Embajada de EE. UU. continuarán bajo la dirección del encargado de negocios en funciones, quien vela por la continuidad de las actividades diplomáticas sin interrupciones.


