La influenciadora digital Sara Gilson, de 43 años, fue asesinada a tiros por su marido, Jeremiah Duffey, conocido como Shawn Duffey en redes sociales, menos de dos semanas después de haberlo acusado de pedofilia en un vídeo publicado en TikTok. El suceso ocurrió en Owasso, en el estado de Oklahoma, Estados Unidos, y ha conmocionado a la comunidad online y a las autoridades locales.
El 11 de julio, Sara Gilson publicó un vídeo siguiendo una tendencia de TikTok en la que los usuarios simulan ser protagonistas de un documental de Netflix. En el clip, la influenciadora apareció imitando la estética de estas producciones y escribió: “Estoy preparándome para cuando Netflix lance un documental sobre mi futuro exmarido, de quien acabo de descubrir que es un pedófilo”. En la descripción añadió: “Ojalá fuera una broma”. Estas declaraciones públicas antecedieron a los acontecimientos trágicos que se desencadenaron días después.
Previo a la difusión de aquel vídeo, Gilson había obtenido una orden de protección de emergencia contra Duffey. Según los registros judiciales, Sara recurrió al sistema legal tras recibir información policial de que su esposo estaba siendo investigado por el presunto abuso de una adolescente de 15 años integrante del equipo de baloncesto que él entrenaba. Las órdenes de protección de emergencia en Oklahoma se conceden cuando existe riesgo inminente para la vida o la integridad física de la persona solicitante, y suelen implicar la prohibición de acercarse al domicilio y de establecer contacto, tanto de forma presencial como digital.
La noche del incidente, el servicio de emergencias recibió una llamada en la que se escucharon gritos de una mujer seguidos de un disparo. Poco después, al llegar al domicilio de la pareja, los agentes fueron informados por un menor de edad de que su padrastro había disparado contra su madre. Este tipo de situaciones, en las que intervienen menores de edad, suele activar protocolos específicos de protección infantil antes incluso de valorar la escena del crimen.
Al acceder a la vivienda, los agentes encontraron los cuerpos de Sara Gilson y Jeremiah Duffey, ambos con heridas por disparos en la cabeza. De acuerdo con las primeras conclusiones de la investigación policial, se trataría de un caso de homicidio seguido de suicidio: Duffey habría matado a Gilson y, a continuación, se habría quitado la vida. Los informes forenses y las pruebas en la escena apuntan a esta hipótesis, si bien la investigación sigue abierta hasta confirmar la dinámica completa de los hechos.
Sara Gilson deja dos hijos, un niño y una niña, a los que sus familiares describen como el centro de su existencia. En una página de recaudación de fondos creada en su memoria, los allegados destacaron: “Sara era una madre excepcional. Cada decisión que tomaba tenía como único propósito garantizar el bienestar y la felicidad de sus hijos”. En el texto de homenaje se añade: “Trabajaba incansablemente para ofrecerles las mejores oportunidades y soñaba con un futuro brillante para ambos”.
El caso ha puesto de relieve el papel que juegan las denuncias públicas en redes sociales y el alcance que pueden alcanzar cuando involucran acusaciones graves, como la pedofilia. TikTok y otras plataformas han incrementado sus directrices para gestionar y moderar contenido relacionado con delitos sexuales, especialmente cuando hay menores de edad implicados o mencionados. Al mismo tiempo, instituciones y expertos en violencia de género recuerdan la importancia de los canales judiciales y de asistencia profesional para prevenir tragedias de este tipo.
En España, al igual que en Estados Unidos, existen mecanismos de protección para víctimas de violencia doméstica o abusos sexuales, incluidas órdenes de alejamiento y medidas cautelares urgentes. Estas acciones buscan salvaguardar la integridad de la presunta víctima mientras se desarrollan las investigaciones pertinentes. El desenlace de este suceso en Oklahoma evidencia la necesidad de evaluar y reforzar continuamente estos dispositivos de protección, así como de prestar atención a las señales de alarma que puedan surgir en el entorno familiar y social.


