La esposa del pasajero que tuvo parte de su cuerpo proyectada hacia fuera de un avión de Ryanair tras la rotura de una ventana durante un vuelo entre Grecia y Alemania describió los momentos de tensión vividos en la cabina. Según relató, el hombre solo no fue lanzado totalmente al exterior porque llevaba el cinturón de seguridad abrochado y contó con la ayuda inmediata de otros pasajeros para retenerlo.
El incidente ocurrió el viernes 10 de julio, poco después del despegue de un vuelo que partió de Salónica (Grecia) con destino a Memmingen (Alemania). Tras el problema en la ventana de la aeronave, el piloto decidió regresar al aeropuerto de origen y efectuar un aterrizaje de emergencia, que se desarrolló sin mayores complicaciones.
En una entrevista al medio serbio Nova, reproducida por la BBC, y a la emisora pública griega ERT, Svetlana Grković explicó cómo actuó cuando advirtió que se estaba produciendo la despresurización. “Reaccioné de inmediato y agarré sus piernas. Pensé: ‘Si morimos, moriremos juntos’”, afirmó. Según su testimonio, un pasajero sentado junto a su marido sujetó también una de sus manos, y entre ambos lograron evitar que cayera fuera del aparato.
La propia Svetlana contó que su marido perdió el conocimiento en tres ocasiones durante este episodio. “Colocaron una maleta contra la ventana, pero fue succionada hacia afuera”, dijo. Los vídeos grabados por otros pasajeros muestran máscaras de oxígeno desplegándose y la zona dañada de la ventanilla. En algunas imágenes puede verse al hombre recibiendo oxígeno mientras un objeto improvisado se ajusta alrededor de la abertura.
Ryanair emitió un comunicado en el que señaló que el avión regresó al aeropuerto tras “la suelta de una ventana de pasajero durante el vuelo”. La compañía añadió que el aterrizaje fue normal y que el pasajero recibió asistencia médica nada más tocar suelo. Por su parte, la prensa griega apuntó a la posible causa de la avería: un fragmento procedente de la sección del motor podría haber impactado contra la ventanilla, provocando una rápida despresurización de la cabina. Dos fuentes consultadas por la agencia Reuters corroboraron esa hipótesis, aunque las autoridades aeronáuticas continúan investigando.
De acuerdo con el diario alemán Bild, el pasajero quedó proyectado hacia fuera por cabeza y hombros, permaneciendo sujeto al asiento gracias al cinturón, lo que permitió a los demás ocupantes tirar de él de nuevo al interior del fuselaje.
Contexto y antecedentes
La despresurización súbita de cabina es un evento infrecuente, pero potencialmente muy peligroso. Los aviones comerciales mantienen la presión interna a niveles equivalentes a altitudes de alrededor de 2.400 metros para asegurar el confort y la oxigenación de los viajeros. Cuando se produce una ruptura en la estructura de la ventanilla o en otro elemento de la cabina, el aire escapa de forma brusca y la caída de presión activa automáticamente el sistema de máscaras de oxígeno. La normativa de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) establece procedimientos estrictos para que la tripulación y los pasajeros se protejan en caso de despresurización, entre los que destacan el uso continuo del cinturón de seguridad mientras se permanece sentado.
En los últimos años, se han registrado episodios similares en diversas aerolíneas, aunque con resultados variados en función de la magnitud del daño y la rapidez de la respuesta de la tripulación y los propios ocupantes. Por este motivo, los fabricantes de aeronaves someten las ventanillas a pruebas de resistencia mecánica y de impactos externos, asegurando que puedan soportar condiciones extremas y minimizar el riesgo de fragmentación.
Tras el aterrizaje de emergencia en Salónica, los servicios de emergencia griegos valoraron al viajero y lo trasladaron a un centro sanitario para una evaluación más completa. Ryanair ha asegurado su colaboración con las investigaciones de las autoridades griegas y alemanas, así como con la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), para determinar las causas exactas de la falla estructural.
Este suceso vuelve a poner de relieve la importancia de adoptar siempre las medidas de seguridad en vuelo, especialmente el cinturón de seguridad, y de seguir las indicaciones de la tripulación en cualquier circunstancia. Aunque este tipo de incidentes son muy raros gracias a los protocolos de mantenimiento y a los estándares de la industria, resultan un recordatorio de la fragilidad que puede experimentar la envolvente de un avión cuando se enfrenta a condiciones extremas.


