La utilización de las pausas para hidratación durante los partidos de la Copa del Mundo volvió al centro de las discusiones en las redes sociales tras una publicación que afirmaba que la FIFA había aumentado sus ingresos al comercializar ese intervalo como espacio para anuncios. Según el contenido compartido, la estrategia habría generado una recaudación estimada en más de 250 millones de dólares (aproximadamente 233 millones de euros) solo en Estados Unidos.
De acuerdo con la publicación, las pausas para hidratación, con una duración de tres minutos y realizadas dos veces por partido, se habrían convertido en auténticos intervalos comerciales a lo largo de los 104 encuentros del torneo. El texto indica que cada inserción publicitaria de 30 segundos puede costar hasta 750 000 dólares (alrededor de 697 500 euros), lo que elevaría la estimación de ingresos a cerca de 1 300 millones de reales brasileños (unos 234 millones de euros).
++ Dayse Paparoto regresa como jurado en el sexto episodio de MasterChef Brasil este martes (30/6)
El material compara el modelo adoptado por la FIFA con el utilizado en ligas deportivas norteamericanas, como la NFL y la NBA, donde las interrupciones durante los partidos se aprovechan tradicionalmente para la emisión de publicidad. En estos campeonatos, los descansos obligatorios o time-outs han sido desde hace décadas un nicho de patrocinio muy rentable.
Según la publicación, la entidad mundial habría identificado en las pausas de hidratación un nuevo espacio de comercialización sin la necesidad de crear un producto adicional. El texto clasifica este período como un “inventario de atención”, argumentando que los espectadores tienden a permanecer frente a la transmisión mientras aguardan la reanudación del juego.
++ Ancelotti considera a Martinelli para sustituir a Paquetá en la selección brasileña
La estrategia de comercializar descansos breves pero regulares no es novedosa en el deporte profesional. Desde 2014, tras registrarse altas temperaturas en la Copa del Mundo de Brasil, la FIFA incorporó oficialmente las pausas para hidratación en los partidos cuando el termómetro supera un umbral fijado por la International Football Association Board (IFAB). Estas breves interrupciones permiten a los jugadores recuperarse del esfuerzo en condiciones de calor extremo y ofrecen, al mismo tiempo, un espacio previsible para anunciantes.
La comparación con la NBA y la NFL se basa en el aprovechamiento de las pausas técnicas —como los time-outs, los cambios de cuarto o los intermedios publicitarios de medio tiempo— que configuran un espacio fijo para presentar patrocinios. Analistas de marketing deportivo señalan que el valor de esos emplazamientos depende del volumen de audiencia y de la duración de la pausa, factores que la FIFA ha calculado al detalle para fijar sus tarifas.
El análisis también sostiene que esta propuesta representa una forma de incrementar los ingresos utilizando un espacio ya existente en la transmisión deportiva, en lugar de lanzar nuevos productos o servicios al mercado. Se trata de optimizar tiempos muertos que, de otro modo, quedarían sin explotar comercialmente.
Hasta el momento, no hay, en la información proporcionada, ningún pronunciamiento oficial de la FIFA sobre las estimaciones de facturación ni sobre la utilización de las pausas para hidratación como herramienta comercial. La entidad suele responder a este tipo de cuestionamientos con referencias a su reglamento de competición y a su objetivo declarado de velar por el bienestar de los jugadores, sin entrar en detalles sobre la monetización de esos momentos.


