Una mujer fue condenada a indemnizar a su excompañero con 30.000 reales (aproximadamente 5.400 euros) tras haberle llevado a asumir un hijo que ella tuvo con otro hombre. El caso se produjo en Araraquara, en el interior de São Paulo, y está bajo secreto de Justicia. No se han revelado los nombres de los implicados.
Según el Tribunal de Justicia de São Paulo (TJSP), el hombre inscribió al niño creyendo que era su hijo biológico, fruto de la relación sentimental que mantenía con la mujer. Años después, el supuesto padre biológico habitual advirtió ciertas similitudes físicas con el menor y solicitó un examen de ADN que reveló que la paternidad correspondía en realidad a otro hombre, fruto de un encuentro ocasional de la madre.
El relator del recurso, el juez Pastorelo Kfouri, señaló: “No se exige a la progenitora certeza técnica sobre la paternidad biológica antes de realizar la prueba genética. Lo que se reconoce es que, ante la posibilidad concreta de que el hijo fuera de un tercero, la omisión de esa circunstancia violó los deberes de buena fe, lealtad y transparencia que también rigen las relaciones familiares”.
En la opinión del magistrado, la situación menoscabó la dignidad, la honra y la identidad familiar del demandante. Además de registrar al niño, asumió las responsabilidades emocionales, sociales y económicas derivadas de la paternidad, hasta descubrir su verdadera ascendencia años después.
El caso fue analizado en segunda instancia por la 7.ª Cámara de Derecho Privado, que determinó el pago de 10.000 reales (unos 1.800 euros) por daños materiales y 20.000 reales (unos 3.600 euros) por daños morales. El tribunal estimó que, aunque los gastos de manutención están vinculados a la subsistencia del menor y no pueden impedir la responsabilidad patrimonial de la progenitora, la omisión dolosa o gravemente culposa llevó al demandante a afrontar cargas materiales que sabía, o al menos debía saber, controvertidas.
El colegiado aceptó el recurso del padre biológico identificado en el ADN y rechazó las pretensiones contra el coacusado. En primera instancia, éste último había sido condenado de manera solidaria al pago de los daños materiales. El relator recalcó que no se probó que participara en la omisión ni que tuviera conocimiento de la situación antes del examen genético.
“Ser simplemente el progenitor biológico no basta para imponer responsabilidad solidaria por daños causados al autor, sin prueba de que el correensea haya inducido, auxiliado o se haya beneficiado conscientemente de la falsa atribución de paternidad”, escribió el juez Kfouri. La decisión fue unánime.
Contexto del secreto de Justicia
En Brasil, los procesos bajo secreto de Justicia buscan resguardar la privacidad de las partes y proteger datos sensibles, especialmente en asuntos de familia. Aunque el acceso público queda restringido, la motivación del tribunal para mantener el caso reservado suele obedecer al interés superior del menor y al resguardo de la intimidad.
Antecedentes y jurisprudencia
Los litigios por paternidad falsa o inequívoca no son inusuales en el derecho brasileño. Desde la consolidación de la jurisprudencia sobre pruebas genéticas, los tribunales han ido perfilando criterios claros para la actualización de registros civiles y la reparación de daños causados por atribuciones erróneas.
Daños materiales y morales
En el ordenamiento jurídico de Brasil, los daños materiales comprenden desembolsos concretos –como gastos de alimentación, educación y cuidados–, mientras que los daños morales atienden a la ofensa a la dignidad, la libertad y la integridad psíquica de la persona. La cuantificación de estas partidas suele basarse en la gravedad de la omisión y el perjuicio emocional causado.
Pruebas de ADN y fe pública
La prueba genética ha adquirido un peso determinante en los tribunales para definir la paternidad. No obstante, la inscripción registral también goza de presunción de veracidad. Cuando surge duda fundada sobre la ascendencia biológica, los jueces suelen autorizar el examen de ADN para preservar la justicia y la identidad familiar.
Sobre Araraquara y el TJSP
Araraquara es una ciudad del interior paulista con relevantes índices de actividad agroindustrial. El Tribunal de Justicia de São Paulo, uno de los mayores de América Latina, cuenta con diversas cámaras especializadas en derecho de familia que examinan miles de casos anuales relacionados con paternidad, tutela y adopción.


