
Portavoz del Departamento de Estado de EE. UU. anuncia la inclusión del PCC y Comando Vermelho en la lista de organizaciones terroristas extranjeras (Foto: Instagram)
El jueves 28 de mayo, los EUA proclamaron oficialmente al PCC y al CV como organizaciones terroristas extranjeras. En este anuncio, el Departamento de Estado incluyó a las facciones brasileñas Primeiro Comando da Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV) en su lista de Grupos Terroristas Extranjeros. Con esta medida, el gobierno de los EUA reconoce el potencial de estas redes para realizar o apoyar actos de violencia más allá de sus fronteras.
La designación del PCC recuerda sus orígenes en los penales de São Paulo a principios de la década de 1990, cuando un grupo de presos creó una estructura jerárquica dedicada a coordinar asaltos, secuestros y tráfico de drogas. Por su parte, el CV surge en la década de 1970 en las prisiones de Río de Janeiro, como respuesta a las duras condiciones carcelarias. Ambas facciones han evolucionado hasta convertirse en organizaciones con ramificaciones en diversas regiones de Brasil y conexiones en el mercado internacional de estupefacientes.
La inclusión del PCC y el CV en la lista de Foreign Terrorist Organizations (FTO) del Departamento de Estado implica que estas redes cumplen los criterios de “organización extranjera” y “actividad terrorista” según la sección 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de los EUA. Entre las consecuencias de esta clasificación, figuran el congelamiento de bienes bajo jurisdicción estadounidense, la prohibición de que ciudadanos o residentes de los EUA proporcionenles apoyo material y la imposición de sanciones financieras a personas o entidades que les presten asistencia.
Además, la medida refuerza la colaboración entre las autoridades de seguridad de Brasil y los EUA. Con la etiqueta de organizaciones terroristas, las investigaciones transnacionales podrán acceder a herramientas legales específicas para interceptar flujos de dinero y coordinar extradiciones. Asimismo, agencias como la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) adquieren facultades para rastrear transacciones vinculadas al PCC y al CV y sancionar a los intermediarios.
Este paso se enmarca en un esfuerzo global por combatir las redes criminales que emplean tácticas violentas para expandir sus actividades ilícitas. Al calificar al PCC y al CV como terroristas extranjeros, los EUA esperan disuadir su capacidad operativa, perturbar sus fuentes de financiamiento y reducir la importación de estupefacientes hacia América del Norte. Paralelamente, refuerza el llamado a que otros países adopten medidas similares frente a organizaciones criminales transnacionales.


