Una sustancia aún no identificada ha provocado varias muertes y ha dejado a socorristas enfermos en la pequeña localidad de Mountainair, en el estado de Nuevo México, Estados Unidos. Según las autoridades locales, el suceso ocurrió el 20 de mayo en una vivienda de esta comunidad rural, que cuenta con menos de 1.000 habitantes.
Ese día, los servicios de emergencia recibieron el aviso de una posible sobredosis. Al llegar a la residencia, hallaron a cuatro personas. Tres de ellas fueron declaradas muertas en el lugar y la cuarta fue trasladada de urgencia al hospital de la Universidad de Nuevo México, en Albuquerque, a unos 104 kilómetros de distancia.
Lo que más sorprendió a los investigadores no fue solo el inusual número de víctimas mortales, sino el hecho de que varios socorristas presentaron síntomas tras atender el aviso. Náuseas, vómitos, tos y mareos fueron reportados entre quienes llegaron primero al domicilio. Al menos dieciocho miembros de los equipos de emergencias y del cuerpo de bomberos tuvieron que ser puestos en cuarentena de forma provisional y sometidos a evaluaciones médicas por precaución.
La policía local, que se apoya en las declaraciones del oficial Wilson Silver, ha confirmado que la sustancia aún no ha sido identificada. Los investigadores barajan la posibilidad de que el agente tóxico se transmita por contacto directo con la piel o superficies contaminadas, y no necesariamente por inhalación. Esto ha reforzado los protocolos de descontaminación y la adopción de equipos de protección individual especiales entre los cuerpos de emergencia.
Varios socorristas fueron dados de alta tras mejorar sus síntomas, aunque el jefe de los servicios de emergencia de Mountainair, Josh Lewis, permaneció ingresado hasta el día siguiente, según detalló el alcalde Peter Nieto. Además, también se registraron casos de enfermeras en el hospital de Albuquerque que presentaron malestar tras un posible contacto con la misma sustancia, si bien las autoridades insisten en que no existe riesgo para la población general.
El alcalde Nieto ha descartado que los síntomas pudieran haber sido causados por monóxido de carbono o fugas de gas natural. Durante una rueda de prensa, reconoció haber encontrado rastros de drogas en el lugar, lo que ha llevado a los investigadores a explorar la hipótesis de que algún tipo de compuesto narcótico o aditivo químico haya desencadenado la tragedia. No obstante, hasta el momento no se ha confirmado el tipo de sustancia, ni se ha establecido con certeza si fue la causa directa de las muertes y del malestar en los equipos de respuesta.
El impacto emocional que ha sufrido la comunidad fue tan intenso que el ayuntamiento de Mountainair decidió suspender sus actividades al día siguiente de los hechos. “Es una tragedia horrible”, declaró Nieto, quien añadió que la medida buscaba proteger el bienestar psicológico de los empleados municipales y de los vecinos, sumidos en el miedo ante la falta de información definitiva.
Mountainair, fundada a principios del siglo XX como asentamiento agrícola, cuenta con infraestructuras sanitarias y de emergencia limitadas, lo que complica la gestión de incidentes de carácter tóxico o biológico. Por ello, las autoridades estatales colaboran ahora con las locales, aportando unidades especializadas en materiales peligrosos (HAZMAT) y laboratorios de análisis químico para determinar el origen y la naturaleza de la sustancia.
En casos similares en otras partes de Estados Unidos, los protocolos de actuación incluyen el uso de trajes herméticos, equipos de respiración autónoma y la descontaminación rigurosa tanto de personas como de vehículos y equipamiento. También se establecen zonas de aislamiento y se lleva un control estricto de muestras para evitar riesgos posteriores.
Mientras continúan los análisis en laboratorios forenses estatales y federales, la población de Mountainair aguarda resultados que aclaren lo sucedido y permita restablecer la normalidad. Las autoridades han reiterado su compromiso de mantener informados a los ciudadanos en cuanto dispongan de datos concluyentes.


