Una pareja de China llamó la atención en las redes sociales al celebrar su ceremonia de boda en el interior de un refugio de perros rescatados. El evento tuvo lugar en Tianjin, en el norte del país, y contó con la presencia de más de 200 animales acogidos por el centro.
Yang, de 31 años, es el responsable del refugio. Antes de dedicarse al rescate de animales, trabajó en el sector de la construcción civil y llegó a acumular un patrimonio considerable. En 2020, sin embargo, su empresa quebró y Yang se vio obligado a vender bienes personales para cubrir deudas financieras y los salarios de sus empleados. “Tenía solo 23 yuan (aproximadamente 3 €) en el bolsillo en aquel momento. Ese era todo el dinero del refugio”, rememora.
El refugio comenzó con apenas una decena de perros y era gestionado únicamente por Yang. Durante el año 2022, la universitaria Zhao se unió inicialmente como voluntaria. Según su propio relato, donó la totalidad de los ingresos que obtuvo en trabajos de medio tiempo para colaborar en la compra de pienso. Con el tiempo, ambos estrecharon su relación al ocuparse juntos de la alimentación, limpieza y cuidados veterinarios de los animales.
“Yo no conocí a Yang en el momento más próspero de su vida, sino en el más compasivo”, declaró Zhao al referirse a su experiencia como voluntaria. La joven, licenciada en psicología, decidió complementar sus estudios con labores solidarias y la atención a perros abandonados se convirtió en una pasión compartida por la pareja.
Tras tres años de noviazgo, la pareja escogió el propio refugio como escenario de su enlace matrimonial. Para la ocasión, voluntarios improvisaron un pasillo festivo con tela roja entre las zonas donde descansaban los perros. El acto reunió a más de 300 personas, entre amigos, familiares y simpatizantes de la causa animal. Uno de los perros, bautizado como Little White, agitó la cola y se inclinó ante los contrayentes, un gesto que conmovió a los asistentes. Una voluntaria, Rousong, comentó: “Los hijos de cuatro patas saben que ahora tienen no solo un padre, sino también una madre”.
Tianjin, con más de 13 millones de habitantes, es una de las ciudades portuarias más importantes de China. En los últimos años, la conciencia sobre el bienestar animal ha crecido de forma notable en todo el país, y proliferan refugios, organizaciones y campañas de adopción. No obstante, estos centros afrontan desafíos como el escaso presupuesto, la falta de personal cualificado y la necesidad de promover una tenencia responsable de mascotas entre la población urbana.
En China, el movimiento de rescate de perros y gatos surgió de forma más organizada a principios de la década de 2010. Desde entonces, se han constituido numerosas asociaciones sin ánimo de lucro que colaboran con veterinarios voluntarios y ciudadanos para atender a animales abandonados o maltratados. Aunque las condiciones legales aún están en desarrollo, varias regiones ya han aprobado regulaciones destinadas a mejorar los estándares de protección y castigar el abandono.
El refugio de Yang y Zhao es un ejemplo de cómo la voluntad individual y el apoyo colectivo pueden transformar una crisis personal en un proyecto de vida al servicio de los seres vivos más vulnerables. Su boda, celebrada entre ladridos y aullidos de alegría, se ha convertido en símbolo de compromiso y solidaridad, además de generar un renovado interés en la adopción responsable y la labor de los voluntarios en todo el país.


