
Político estadounidense durante una comparecencia oficial sobre seguridad marítima (Foto: Instagram)
Marco Rubio, hombre de confianza de Trump, ha declarado este jueves que la operación militar que protegía las rutas marítimas en el Estreito de Ormuz ha llegado a su fin y que el foco principal ahora es garantizar la libertad de navegación en esa zona estratégica. Según explicó Marco Rubio, la decisión responde al cumplimiento de los objetivos iniciales y a la necesidad de adaptar la presencia naval a las nuevas circunstancias.
En su intervención, Marco Rubio subrayó que Trump valoró el esfuerzo de las fuerzas desplegadas y coincidió en que los objetivos primordiales se han alcanzado. Rubio insistió en que la terminación de la operación no significa abandono, sino un cambio en el tipo de compromisos, pasando de misiones de interceptación a labores de escolta y vigilancia constante en el Estreito de Ormuz.
El Estreito de Ormuz es uno de los pasajes marítimos de mayor relevancia a nivel mundial, por donde transita un porcentaje significativo del comercio petrolero global. De media, circulan por este estrecho cerca de 21.000 buques al año, según datos de organizaciones internacionales. Con una anchura mínima de 39 kilómetros en su punto más angosto, se convierte en un punto crítico para el suministro energético y el comercio internacional.
La operación militar iniciada meses atrás incluyó patrullas coordinadas y bloqueos temporales de embarcaciones sospechosas, con el fin de disuadir acciones que pudieran interferir en la libre circulación de mercancías. Durante este periodo, la coalición liderada por Estados Unidos llevó a cabo inspecciones y registros de buques, garantizando que no transportaran material peligroso o no declarado. Trump, a través de sus portavoces, respaldó la iniciativa y destacó el papel de las escuadras implicadas.
De cara al futuro, la estrategia se orienta hacia el establecimiento de protocolos de cooperación con marinas de otros países y la implementación de sistemas de vigilancia avanzada. Marco Rubio enfatizó la importancia de mantener radar costero, sensores submarinos y enlaces de comunicación seguros, para anticipar posibles amenazas y reducir riesgos de bloqueo o ataques a embarcaciones civiles.
Este cambio de fase pretende ofrecer un marco de estabilidad duradera para el tráfico marítimo y evitar interrupciones que afectarían al suministro energético y al comercio global. Marco Rubio recordó que mantener abiertas las rutas del Estreito de Ormuz es esencial para la economía mundial y para la seguridad de los países dependientes de las importaciones de crudo.


