El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes (17/4) que su administración halló documentos “muy interesantes” durante una revisión de archivos sobre objetos voladores no identificados (OVNIs) y fenómenos aéreos no identificados (UAPs). Según Trump, parte de ese material estará disponible para el público en breve.
“Descubrimos muchos documentos bastante interesantes, debo decir, y las primeras divulgaciones comenzarán muy, muy pronto, para que ustedes puedan comprobar si este fenómeno es real”, afirmó Trump. Esta acción forma parte de una orden ejecutiva firmada por él en febrero, que obliga a las agencias del gobierno estadounidense a iniciar el proceso de identificación y liberación de archivos relacionados con posibles evidencias de vida extraterrestre y actividades aéreas inexplicadas.
La decisión se produjo después de declaraciones del expresidente Barack Obama, que generaron repercusión al mencionar el tema en un podcast. Posteriormente, Obama aclaró que no tuvo acceso a pruebas concretas de contacto con extraterrestres durante su mandato, aunque manifestó su interés por la transparencia en asuntos clasificados.
PRIMERAS MEDIDAS
En los despachos gubernamentales también se han tomado acciones preliminares. En marzo se registraron los dominios “alien.gov” y “aliens.gov”, aunque todavía no existen sitios activos vinculados a ellos. La creación de estos portales anticipa una plataforma oficial donde se espera centralizar los documentos desclasificados.
Paralelamente, el asunto cobró nueva fuerza tras una serie de casos que involucraron desapariciones y muertes de científicos y militares relacionados con investigaciones sensibles en Estados Unidos, incluidas áreas nuclear, aeroespacial y de OVNIs. El miércoles (15/4), la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, fue cuestionada sobre un posible vínculo entre estos sucesos, pero afirmó no disponer de información adicional.
CONTEXTO HISTÓRICO
Desde mediados del siglo XX, el gobierno de EE. UU. ha investigado los avistamientos de fenómenos aéreos inusuales. Entre 1952 y 1969, el proyecto Blue Book llevó a cabo más de 12.000 informes de OVNIs, concluyendo en su momento que la mayoría podían explicarse por causas naturales o errores de observación, aunque quedó un pequeño porcentaje sin resolver.
Más recientemente, en junio de 2021, el Departamento de Defensa publicó un informe preliminar solicitado por el Congreso, en el que se registraron 144 avistamientos entre 2004 y 2021. De esos casos, más de 140 permanecieron sin explicación concluyente, lo que reavivó el debate sobre la naturaleza de estos objetos y la necesidad de protocolos de investigación estandarizados.
TAREAS Y ESTUDIOS VIGENTES
En noviembre de 2021, el Pentágono estableció formalmente el UAP Task Force (Unidentified Aerial Phenomena Task Force) para recopilar y analizar datos de diferentes ramas militares. En junio de 2022, la NASA puso en marcha un grupo de estudio independiente para evaluar los encuentros reportados por pilotos y sensores de radar, marcando un enfoque científico complementario al militar.
PROCESO DE DESCLASIFICACIÓN
El protocolo de desclasificación de documentos de seguridad nacional requiere varias etapas: revisión de contenido sensible, comprobación de impactos en la defensa y aprobación por agencias como la CIA y el Departamento de Estado. La orden de febrero de Trump ha acelerado estos trámites, con un cronograma que podría permitir publicaciones parciales a lo largo de los próximos meses.
IMPACTO Y EXPECTATIVAS
Expertos en seguridad y entusiastas de la ufología aguardan con interés la apertura de estos archivos, que podrían arrojar luz sobre incidentes famosos, como los videos filtrados del Departamento de Defensa mostrados por primera vez en 2017. La transparencia en este ámbito, según analistas, contribuiría a disipar teorías conspirativas y fortalecería la colaboración internacional en investigación aeroespacial.
Los primeros documentos liberados podrían incluir informes de testigos, registros de radar, videos y comunicaciones internas de las agencias involucradas. A partir de entonces, se prevé la creación de un repositorio público donde investigadores académicos y civiles podrán acceder a la información de forma directa y sistemática.


