
Donald Trump intensifica la presión ante el estancamiento del alto el fuego en Ormuz (Foto: Instagram)
El plazo para reabrir el Estrecho de Ormuz concluye el 7 de abril, y hasta el momento no se han registrado avances en el alto el fuego acordado entre las partes, pese a la intensa presión de Donald Trump para garantizar la libertad de navegación en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
La fecha límite establecida para levantar las restricciones en el Estrecho de Ormuz supone un hito clave tras semanas de tensiones en la región. Las autoridades implicadas acordaron inicialmente un plazo que vencía este martes, pero la situación en el terreno no ha evolucionado como se esperaba, manteniendo a la flota civil y comercial en alerta debido a posibles bloqueos o incidentes.
El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y, en su punto más estrecho, apenas alcanza los 39 kilómetros de anchura. Por ahí transita cerca del 20 % del petróleo que se comercializa a nivel mundial, lo que convierte este pasaje en un activo geoestratégico de máxima relevancia para las economías exportadoras e importadoras de hidrocarburos.
El alto el fuego que debió permitir la desescalada de las hostilidades en la zona permanece estancado. Los acuerdos preliminares, suscritos con mediación internacional, todavía no se han traducido en un cese efectivo de las operaciones militares ni en garantías de seguridad para los navíos petroleros y de carga que cruzan día tras día el estrecho.
En los últimos días, Donald Trump ha redoblado sus esfuerzos diplomáticos y de presión, apelando a sanciones económicas y a una mayor presencia naval de Estados Unidos en el Golfo Pérsico. Su objetivo declarado es asegurarse de que cualquier intento de bloqueo sea rápidamente neutralizado y de que no se interrumpa el suministro energético global.
Ante la proximidad de la fecha límite, los expertos advierten que la falta de un compromiso firme por parte de las autoridades involucradas podría derivar en un aumento de la tensión regional. Con todo ello, la comunidad internacional observa de cerca si se alcanzará un acuerdo definitivo o si, por el contrario, se prolongará la incertidumbre en uno de los puntos marítimos más críticos para el comercio internacional.


