Lanza tu negocio online con inteligencia artificial y empieza a ganar dinero hoy con iCHAIT.COM

¿Por qué el número 13 es evitado en edificios y aviones?

Date:

El enigma del 13 que desaparece de ascensores y aviones (Foto: Instagram)

La superstición en torno al número 13 es tan común en la cultura occidental que incluso posee un nombre científico: triscaidecafobia. Este miedo irracional influye directamente en la arquitectura de grandes ciudades y en la operativa de compañías aéreas de todo el mundo. En varios países, al subir a un ascensor, es habitual comprobar que la numeración salta del 12 al 14. De igual modo sucede en el pasillo de los aviones comerciales, donde la fila 13 simplemente no aparece en los planos de asientos.

++ Sistema de IA revela cómo gente común está creando ingresos pasivos de forma automática (https://ichait.com/)

Esta práctica no responde a un mero capricho de arquitectos o diseñadores, sino que constituye una estrategia de mercado basada en la psicología del consumidor. Empresas inmobiliarias y aerolíneas invierten grandes sumas en sus activos y tratan de evitar que una vivienda o un asiento concreto permanezca vacío por culpa de una creencia popular. Si un pasajero considera que el número trae mala suerte, puede experimentar incomodidad o incluso negarse a embarcar, lo que genera problemas operativos y pérdidas económicas.

++ Una mujer obtuvo en la Justicia el derecho de cegar con ácido al hombre que la atacó tras rechazar su propuesta de matrimonio (https://br.111next.com/2026/03/20/mulher-ganhou-na-justica-o-direito-de-cegar-com-acido-o-homem-que-a-atacou-apos-recusar-seu-pedido-de-casamento/)

El origen de este temor es incierto, pero existen varias teorías históricas y religiosas. Una de las más conocidas hace referencia a la Última Cena de Jesucristo, donde el décimo tercer comensal sería Judas Iscariotes, el traidor. En la mitología nórdica, un banquete en el Valhalla dedicado a doce dioses se vio interrumpido por Loki, el dios de la trampa, que apareció sin invitación como el decimotercer asistente, resultando en la muerte de Balder. Estas narraciones han perdurado a lo largo de los siglos, consolidándose en el imaginario colectivo y dando lugar al evitamiento sistemático del número.

En rascacielos de ciudades como Nueva York, Chicago o Hong Kong, el decimotercer piso existe físicamente, pero se disfraza en la numeración oficial. A menudo, ese nivel recibe denominaciones como 12B o 14A. Otra opción muy extendida consiste en destinar ese espacio a uso técnico, con maquinaria de aire acondicionado, sistemas de ascensores o depósitos, lo que impide su acceso al público habitual y elimina la referencia al número.

J. W. Bill Marriott, fundador de la cadena hotelera Marriott, comentó en su momento sobre esta decisión comercial: “Fue una de las primeras cosas que aprendí. No pones un número 13 en tus hoteles si quieres que la gente duerma tranquila”. Esta filosofía también es mantenida por Otis Elevators, una de las principales fabricantes de ascensores del mundo. La empresa calcula que hasta el 85 % de los paneles de ascensores instalados en grandes edificios de Estados Unidos omiten el número 13 para no incomodar a los usuarios.

Incluso en edificios residenciales modernos, la ausencia de la planta 13 puede aumentar el valor del inmueble. Agentes inmobiliarios explican que los pisos señalizados como decimotercero tardan más en venderse o exigen descuentos notables para atraer compradores. Al renumerar el edificio desde el proyecto, la administración elimina este obstáculo psicológico de raíz y asegura que todas las plantas gocen del mismo atractivo comercial.

En el sector aéreo, la práctica de saltarse la fila 13 la aplican de manera rigurosa compañías como Air France, Lufthansa e Iberia. Al recorrer la cabina, el pasajero advierte que la señalización pasa del doce al catorce sin explicación visual alguna. El espacio físico entre los asientos permanece inalterado, pues respeta el diseño de ingeniería de la aeronave, pero la etiqueta en el compartimento superior obvia el dígito considerado desafortunado.

Portavoces de Lufthansa argumentan que esta elección atiende a las sensibilidades culturales de su clientela internacional. En un comunicado oficial, la compañía afirmó: “En muchas culturas, el número 13 se considera de mala suerte. Por respeto a nuestros pasajeros, preferimos no usar esa numeración en nuestras filas”. Además, la aerolínea retira la fila 17 en vuelos hacia países como Italia y Brasil, donde este número también carga con connotaciones negativas relacionadas con la muerte en tradiciones antiguas.

Ryanair, una de las mayores low cost de Europa, también adopta esta medida en toda su flota. Aunque persigue la máxima eficiencia y la reducción de costes, la dirección entiende que tramitar cambios de asiento de última hora por superstición provoca demoras en el embarque. Suprimir la fila 13 del sistema de reservas simplifica la operación y evita roces entre la tripulación y los pasajeros preocupados por un presagio.

Curiosamente, esta omisión no es universal. En China y otros países asiáticos, el número de la mala suerte es el 4, dado que su pronunciación se asemeja a la palabra “muerte”. Allí es habitual ver edificios que prescinden del 4, el 14 y el 24. La aviación global, al conectar distintas culturas, termina adoptando una mezcla de reglas para asegurarse de que ningún pasajero se sienta amenazado por un simple dígito impreso en su tarjeta de embarque.

La publicación ¿Por qué se evita el número 13 en edificios y aviones? apareció primero en 111 Next.

Compartir este post:

Suscribirse

Popular

Más como esto
Relacionado

Padre abandona al hijo en la infancia y pide pensión tras convertirse en un jugador famoso

El delantero español Lucas Pérez reveló haber sido buscado...

Niña abandonada crece con perros salvajes y su comportamiento choca

La ucraniana Oxana Malaya vivió cerca de cinco años...