
Fieles evacuados durante la ceremonia de Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro (Foto: Instagram)
La tradicional celebración del Domingo de Ramos en la Igreja do Santo Sepulcro, ubicada en Jerusalém, se vio interrumpida esta mañana por una intervención de las autoridades israelenses. Decenas de fieles se habían congregado en el interior del templo para conmemorar la entrada de Jesús en la ciudad, portando ramos de palma y olivo. La interrupción obligó a los organizadores a suspender temporalmente el rito y a desalojar parte de la nave central.
El Domingo de Ramos es la apertura de la Semana Santa en el calendario cristiano y rememora la llegada de Jesús a Jerusalém, donde fue recibido con palmas y hojas de olivo. Tradicionalmente, las iglesias decoran sus altares con ramos bendecidos, y los fieles participan en procesiones que recorren las calles cercanas al templo. Este acto litúrgico simboliza la bienvenida al Mesías y el inicio de los pasajes más solemnes de la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
En la Igreja do Santo Sepulcro, punto neurálgico de la cristiandad por albergar el lugar donde se cree que Jesús fue crucificado y sepultado, la ceremonia suele atraer a peregrinos de todo el mundo. Cada año, los ramos bendecidos se distribuyen tras la lectura de pasajes evangélicos en varias lenguas. La procesión interna recorre los pasillos del templo antecedida por el canto de himnos y el repique de campanas, en un ambiente de profunda devoción.
Fuentes oficiales señalan que la intervención de las autoridades israelenses obedeció a razones de seguridad pública y de mantenimiento del orden en el complejo del Santo Sepulcro. En los últimos meses, Jerusalém ha experimentado una afluencia histórica de turistas y fieles en fechas litúrgicas, lo que ha obligado a reforzar los controles y la presencia policial. Tras la evacuación parcial, los agentes acompañaron a los fieles hasta las afueras del recinto para garantizar su protección.
Históricamente, el monumento de la Igreja do Santo Sepulcro ha sido gestionado por varias confesiones cristianas, entre ellas la Iglesia ortodoxa griega, la Iglesia católica romana y la Iglesia armenia. La convivencia entre comunidades religiosas en Jerusalém ha atravesado momentos de tensión, especialmente en la Ciudad Vieja, donde se encuentran estrechamente vinculados el Muro Occidental, la Explanada de las Mezquitas y el propio Santo Sepulcro. En este contexto, las autoridades israelenses han implementado protocolos específicos para cada festividad religiosa.
Los fieles desplazados tras la intervención pudieron finalmente retomar la celebración fuera del templo, en espacios aledaños, donde recibieron bendiciones y compartieron oraciones con ramos adornados. A pesar de la interrupción, el espíritu del Domingo de Ramos se mantuvo vivo en Jerusalém, reafirmando la importancia de esta festividad para las comunidades cristianas de todo el mundo. Se espera que las celebraciones del resto de la Semana Santa continúen con total normalidad.


