El excontrolador del Banco Master, Daniel Vorcaro, transfirió bienes que pueden superar los cien millones de dólares (unos 92 millones de euros) y más de 520 millones de reales brasileños (alrededor de 93,6 millones de euros) a la influenciadora Martha Graeff, según conversaciones entregadas a la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) del Instituto Nacional de Seguridade Social (INSS) de Brasil. De acuerdo con información publicada por el diario Estadão, los valores involucrados incluyen inmuebles, inversiones y otros activos de alto valor ubicados en el exterior.
Las conversaciones filtradas indican que Vorcaro estructuró en Estados Unidos un mecanismo de protección patrimonial denominado trust a nombre de Martha Graeff. El activo principal señalado sería una mansión en Bay Point, en Miami, adquirida por 86,5 millones de dólares (aproximadamente 79,6 millones de euros). Un trust es un fideicomiso legal por el cual una persona o entidad —el fiduciario— administra bienes en beneficio de un tercero —el beneficiario—, con el propósito de asegurar confidencialidad y protección frente a litigios o reclamos.
Además de la propiedad en Miami, el banquero habría destinado 10 millones de dólares (cerca de 9,2 millones de euros) a la empresa Happy Aging, vinculada a la influencer. Las mismas conversaciones mencionan la transferencia de vehículos de lujo —un Rolls-Royce Cullinan, una Mercedes-Benz G-Wagon y un Land Rover Defender—, el suministro de tarjetas de crédito sin límite, así como envíos frecuentes de efectivo para gastos corrientes.
La CPI del INSS aprobó la citación de Martha Graeff y de varios directores del Banco Master para que comparezcan y aclaren el origen de los recursos y presuntas irregularidades. Según la legislación brasileña, si se constata que los bienes provienen de fondos desviados o de actividades ilícitas, podrían ser objeto de embargo o decomiso.
En los diálogos, Vorcaro explica que el trust se creó para que Martha fuera la beneficiaria y pudiera administrar lo que él denominó “nuestros activos”. Al referirse a la compra de la mansión en Miami, revela un tono posesivo: “Yo no, nosotros”, sostuvo el empresario en un mensaje.
Una vez que la influencer tuvo acceso a los documentos del fideicomiso, expresó su inquietud sobre la seguridad jurídica de la operación. “Amor, yo estoy traumatizada. Nunca he tenido nada a mi nombre. Todavía estoy trabajando para comprar una casa. Necesito entender y sentirme cómoda para preguntar”, escribió Graeff, quien aludió a su desconocimiento previo sobre instrumentos fiduciarios y sus implicaciones fiscales.
Las conversaciones también hacen referencia a la construcción de un yate en Alemania, valorado en más de cien millones de dólares (unos 92 millones de euros), que recibiría el nombre de “Martha”. En una de las charlas, Vorcaro señaló: “No tiene sentido el Martha sin la dueña Martha”.
Según el diario Estadão, la defensa de Martha Graeff no ha respondido específicamente sobre el trust ni los bienes transferidos. En una comunicación anterior, la influenciadora afirmó que su relación sentimental con Vorcaro había concluido hacía meses, aunque no se pronunció respecto a las operaciones patrimoniales.
Antecedentes
La creación de trusts en Florida y otros estados de EE. UU. es una práctica habitual para protección de patrimonio, planificación sucesoria y optimización fiscal, pero puede ser objeto de escrutinio si se emplea para encubrir movimientos de dinero de dudosa procedencia. La CPI del INSS investiga posibles irregularidades relacionadas con el desvío de recursos públicos destinados a la seguridad social brasileña y su conexión con esquemas de fraude en el sistema bancario.
El Banco Master, fundado para ofrecer servicios de crédito y financiamiento, ha sido objeto de investigaciones previas por operaciones de crédito denominadas “insubsistentes”, en las que se creaban carteras sin respaldo real. Esa investigación culminó en la detención de Vorcaro y del exbanquero Augusto Lima y abrió la caja de Pandora sobre vínculos entre financiamiento irregular y compras de activos de lujo.
La convocatoria de una CPI tiene rango de comisión parlamentaria, facultada para convocar testigos, solicitar documentos y recomendar medidas judiciales. En caso de comprobación de ilícitos, las autoridades pueden proponer la pérdida de mandato de funcionarios implicados o remitir el caso al Ministerio Público Federal para acciones penales.


