La británica Lauren Macpherson, de 29 años, descubrió un tumor cerebral raro en 2025 tras ser alcanzada por una maleta durante un viaje en tren entre Londres y Cardiff, en el Reino Unido. El accidente derivó en la realización de varias pruebas médicas que permitieron identificar una alteración en su encéfalo.
El incidente tuvo lugar cuando una maleta de unos 16 kg se desprendió de los compartimentos superiores y golpeó su cráneo, provocando un desmayo inmediato. Los servicios del tren detuvieron la marcha, asistieron a Lauren y la trasladaron a un hospital de Swindon. Allí, las exploraciones iniciales mostraron una sombra inusual en las imágenes cerebrales. “Es como si el suelo se desvaneciera bajo tus pies. No sabes qué hacer, es horrible”, relató Macpherson.
Una vez dada de alta, Lauren regresó a Cardiff, donde se sometió a una resonancia magnética más detallada. Este examen confirmó la presencia de un tumor cerebral poco común. En un primer momento, los médicos barajaron la hipótesis de un glioblastoma, un tipo de neoplasia agresiva y de rápido crecimiento que resulta extraño en pacientes de corta edad.
Ante la sospecha de glioblastoma, el pronóstico estimado oscilaba en torno a un par de años de esperanza de vida. “No esperábamos nada así. Cuando cayó en la realidad, piensas: ‘Dios mío, quizá solo me queden dos años’”, confesó Lauren, visiblemente afectada por la noticia.
Contexto sobre los tumores cerebrales
Los tumores cerebrales pueden clasificarse en benignos o malignos, dependiendo de su capacidad de invasión y proliferación. El glioblastoma multiforme se sitúa dentro de los tumores malignos de grado IV según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Aunque es el glioma más frecuente en adultos, su aparición en menores de 40 años es poco habitual. Otros tipos incluyen los meningiomas, los ependimomas y los astrocitomas, cada uno con características propias de crecimiento y localización.
Síntomas habituales
Las manifestaciones clínicas de un tumor cerebral dependen de su tamaño y localización. Entre los síntomas más comunes se encuentran dolores de cabeza persistentes, alteraciones en la visión, náuseas, vómitos y crisis epilépticas. En algunos casos, como el de Lauren, un traumatismo puntual —aunque leve— puede revelar accidentalmente la existencia de la lesión.
Diagnóstico por imagen
La resonancia magnética (IRM) es la técnica de elección para visualizar con detalle el interior del cráneo. Gracias a un campo magnético y ondas de radiofrecuencia, la IRM genera imágenes de alta resolución de los tejidos blandos. En el caso de tumores, suele emplearse contraste con gadolinio para delimitar mejor la masa tumoral y evaluar la vascularización.
Tratamiento y pronóstico
El abordaje terapéutico de los tumores cerebrales incluye cirugía, radioterapia y quimioterapia. En los glioblastomas, la resección quirúrgica completa resulta complicada debido a la infiltración de células en áreas sanas del cerebro. Tras la operación, se administra radioterapia focalizada combinada con temozolomida, un fármaco capaz de atravesar la barrera hematoencefálica. A pesar de los avances, la supervivencia media tras el diagnóstico de glioblastoma sigue siendo limitada.
Sistema de salud en el Reino Unido
El Servicio Nacional de Salud (NHS) británico ofrece atención especializada sin coste directo para el paciente. Una vez remitido por atención primaria, el paciente es evaluado por neurólogos y neurocirujanos. Las pruebas de imagen, las biopsias y las intervenciones quirúrgicas se programan según la urgencia oncológica, garantizando un manejo multidisciplinar.
El artículo Mujer descubre tumor cerebral raro después de que una maleta cayera en su cabeza se publicó originalmente en 111 Next.


