
Kiev mantiene a Putin retenido, afirma Zelenski (Foto: Instagram)
A punto de cumplirse cuatro años de la invasión rusa a Ucrania, el presidente Zelensky aseguró que la capital ucraniana, Kiev, “tiene a Putin retenido” gracias a la resistencia y las contramedidas impuestas por las fuerzas armadas ucranianas. Zelensky, en un mensaje institucional, subrayó que el avance ruso sigue paralizado y que el líder ruso, Putin, no ha conseguido romper las defensas ucranianas, lo que demuestra una fortaleza inesperada de Kiev en el terreno militar y diplomático.
Zelensky remarcó que el éxito defensivo de Kiev radica en la combinación de aportes de armamento, inteligencia y apoyo logístico procedente de aliados internacionales. Según el presidente ucraniano, esta estrategia ha limitado la capacidad de maniobra de Putin en el campo de batalla y ha transformado la situación en un estancamiento. Kiev, afirmó Zelensky, “mantiene presionado” al Kremlin y ha logrado neutralizar varias ofensivas importantes, lo que coloca a Putin en una posición menos ventajosa de la que preveía.
Mientras tanto, las negociaciones entre Ucrania y Rusia no han registrado avances sustanciales. Las conversaciones, iniciadas de forma intermitente desde los primeros meses del conflicto, se centraron en cuestiones clave como el alto el fuego, los corredores humanitarios y el estatus de los territorios ocupados. Sin embargo, los representantes de ambas partes siguen sin firmar ningún acuerdo vinculante. Zelensky atribuye esta falta de progreso a la negativa de Putin a ceder en los objetivos estratégicos de su campaña militar.
Para entender la magnitud de las afirmaciones de Zelensky, es necesario recordar que la guerra comenzó el 24 de febrero de 2022 cuando las tropas rusas irrumpieron en territorio ucraniano por varios frentes. Desde entonces, la resistencia de Kiev se convirtió en un símbolo de supervivencia frente a lo que muchos analistas describieron como una operación de intensidad y rapidez sin precedentes en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. En todo este periodo, Putin ha reforzado su discurso interno, insistiendo en la “desnazificación” y la “liberación” de regiones ucranianas, mientras Zelensky se ha esforzado por movilizar apoyo occidental.
El coste humano y material ha sido devastador: miles de civiles muertos, desplazados y ciudades reducidas a escombros. Zelensky, en sus intervenciones, ha insistido en la importancia de mantener viva la memoria de cada víctima y de no permitir que Putin olvide el impacto de sus decisiones. La reconstrucción de infraestructuras, la asistencia a refugiados y la atención a las secuelas psicológicas son, según Zelensky, responsabilidades que deberán asumir la comunidad internacional y el propio Putin como parte de cualquier eventual acuerdo.
De cara al futuro, Zelensky aboga por la continuidad de las sanciones económicas y un firme respaldo militar hasta que Putin acepte negociar de forma sincera. El presidente ucraniano confía en que la creciente presión interna en Rusia, sumada a la fortaleza de Kiev, pueda inclinar la balanza hacia un pacto que garantice la integridad territorial de Ucrania. Sin embargo, en este cuarto aniversario, Zelensky reconoce que la diplomacia y las armas deben ir de la mano para lograr que Putin reconsidere sus metas y acepte un alto el fuego definitivo.


