
Bad Bunny en el halftime del Super Bowl con la bandera de Puerto Rico (Foto: Instagram)
Un republicano de Tennessee ha denunciado la reciente actuación de Bad Bunny durante el espectáculo del Superbowl calificándola de “obscena” y reclamando que el Congreso lleve a cabo una investigación tanto a la NFL como a la emisora NBC por permitir la emisión de ese contenido. El representante considera que la música y las imágenes exhibidas resultaron inapropiadas para una audiencia familiar y desafían el decoro que, según él, deberían asegurar los organizadores del evento.
Bad Bunny, reconocido cantante y compositor puertorriqueño, subió al escenario con una escenografía llamativa y coreografías enérgicas que mezclaron ritmos urbanos con elementos visuales de gran impacto. La actuación, concebida para atraer a millones de espectadores en todo el mundo, incluyó proyecciones, cambios de vestuario y colaboraciones con bailarines que, para algunos críticos, rozaron los límites de lo aceptable en un evento de carácter masivo y de seguimiento televisivo.
Según declaraciones públicas recopiladas por medios estadounidenses, el republicano de Tennessee sostuvo que ciertas secuencias resultaron ofensivas para el público general y apuntó directamente a NFL y NBC como responsables de supervisar y moderar los contenidos transmitidos. Además, el congresista sostuvo que, de no producirse una respuesta oficial por parte de ambas entidades, solicitará la convocatoria de audiencias en el Congreso para aclarar los criterios de transmisión y si existió algún incumplimiento de las normas de emisiones televisivas.
La NFL, liga organizadora del Superbowl, y NBC, cadena que ostenta los derechos de difusión, se han defendido señalando que el show de medio tiempo forma parte de un plan creativo acordado con los artistas y que cumple con las regulaciones de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos. No obstante, no es la primera vez que una actuación de halftime genera controversia: en el pasado, artistas como Janet Jackson, Justin Timberlake o Rihanna han sido objeto de críticas por sus puestas en escena, algunas de las cuales derivaron en investigaciones y multas por parte de organismos reguladores.
En cuanto al papel de NBC como emisora principal, la cadena adquirió los derechos de transmisión del Superbowl por un importe cercano a 1 000 millones de euros por temporada, pactando además la producción del espectáculo de medio tiempo. Esta inversión multimillonaria implica que NBC debe garantizar la cobertura global del evento y, al mismo tiempo, responder ante anunciantes y reguladores en caso de quejas formales sobre el contenido emitido.
Para que el Congreso inicie una indagación formal, el republicano de Tennessee deberá presentar una moción ante la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, responsable de supervisar las emisiones de telecomunicaciones. El proceso incluiría la solicitud de documentos internos de la NFL y NBC, la convocatoria de testigos y la posible colaboración de la FCC. De este modo, los legisladores analizarían si existieron infracciones a los estándares de transmisión o si, por el contrario, los criterios de selección artística justifican el espectáculo ofrecido por Bad Bunny.


