
Investigador presenta una hembra de pitón reticulada de más de 7 metros en Maros, Sulawesi (Foto: Instagram)
A finales de 2025, investigadores locales dieron con una hembra de pitón reticulada de dimensiones excepcionales en la región de Maros, situada en la costa sur de la isla de Sulawesi, Indonesia. Este ejemplar llamó la atención por superar los registros habituales de longitud y grosor de la especie, planteando preguntas sobre las condiciones que han permitido un crecimiento tan notable. La pitón reticulada es ya de por sí reconocida como una de las serpientes más largas del mundo.
La zona de Maros, en el sur de Sulawesi, se caracteriza por un relieve kárstico salpicado de formaciones rocosas y una extensa red de cuevas y gargantas. Estas cuevas, que emergen de bosques tropicales densos, brindan refugio a abundante fauna endémica e insectos que conforman la dieta básica de la pitón reticulada. Las precipitaciones monzónicas y el clima cálido y húmedo favorecen el desarrollo de un ecosistema rico en recursos, donde tanto mamíferos de pequeño y medio porte como aves y reptiles conviven en estrecha interacción.
Sulawesi, una de las islas más grandes del archipiélago indonesio, destaca por su elevada biodiversidad y alto grado de endemismo. Con formas de vida que datan de eras geológicas, la fauna autóctona ha evolucionado de manera aislada, generando especies únicas. En este entorno insular, los grandes depredadores desempeñan un papel fundamental en el equilibrio ecológico, regulando las poblaciones de presas y manteniendo la salud de los bosques primarios.
La pitón reticulada (Malayopython reticulatus) es famosa por alcanzar longitudes medias de entre 3 y 6 metros, aunque se han documentado casos extremos que superan los 7 metros. Su patrón reticulado, formado por zonas más claras y oscuras, le proporciona un camuflaje eficaz entre la hojarasca y las ramas de los árboles. Estas serpientes se alimentan principalmente de mamíferos como cerdos salvajes, ciervos y monos, así como de aves de gran tamaño. Son nadadoras naturales y pueden desplazarse con agilidad tanto en el suelo como en canales de agua.
El hallazgo de esta hembra gigante en Maros es especialmente relevante porque aporta datos adicionales sobre el potencial de crecimiento de la especie en hábitats específicos de Sulawesi. Además, subraya la importancia de estudiar estos enclaves remotos para comprender los límites biológicos de los reptiles de gran tamaño. Investigaciones futuras podrían clarificar si factores como la disponibilidad de presas, las temperaturas locales o la ausencia de grandes depredadores superiores han influido en el desarrollo excepcional de este ejemplar.
La pitón reticulada se encuentra catalogada como de “Preocupación menor” (Least Concern) en la lista Roja de la UICN y figura en el Apéndice II del Convenio CITES, lo que regula su comercio internacional para evitar el riesgo de sobreexplotación. No obstante, la destrucción del hábitat y la caza furtiva representan amenazas crecientes para muchas poblaciones. El descubrimiento de una hembra de tales dimensiones en Maros, Sulawesi (Indonesia) refuerza la necesidad de conservar y proteger los bosques tropicales donde estos reptiles desempeñan un papel esencial en el equilibrio de los ecosistemas.


