Una mujer de 30 años protagonizó un valiente rescate en la colonia Ruano, zona 2 de Chiquimula, Guatemala, al descender sin ningún tipo de equipo de seguridad a un pozo de aproximadamente 72 metros de profundidad para socorrer a su esposo. Los hechos se produjeron mientras ambos realizaban labores de excavación en el interior de la perforación, donde el hombre perdió el conocimiento de forma repentina.
La afectada fue identificada como Jennifer Saraí Pérez Jácome y su marido, de 39 años, como Edwin Ramos Roque. Durante la jornada de trabajo, Edwin sufrió un desvanecimiento dentro del pozo, lo que llevó a Jennifer a tomar la decisión inmediata de entrar en el espacio angosto para sostenerlo y evitar que sufra lesiones adicionales. La ausencia de arneses, cuerdas de seguridad o iluminación especializada no le impidió actuar.
Un vídeo difundido en redes sociales muestra el momento exacto en que Jennifer desciende por las paredes del pozo y alcanza a su marido tirado en el fondo. En las imágenes se aprecia cómo la anciana se agarra a las paredes irregulares y sujeta a Edwin con ambos brazos, mientras varias personas en la superficie coordinan el subsecuente auxilio. La grabación evidencia el riesgo de desprendimientos y los peligros inherentes a los trabajos en pozos profundos.
Dentro del espacio angosto, Jennifer logra estabilizar el cuerpo de su esposo, manteniéndolo alineado con el eje del pozo para facilitar el posterior izado. A lo largo de la operación, recibió indicaciones de quienes aguardaban arriba, que le pasaban instrucciones mediante gritos y gestos. Estas maniobras en espacios confinados suponen un desafío técnico y físico, dado el reducido margen de movimiento y la falta de ventilación natural.
El Cuerpo de Bomberos de Chiquimula intervino de inmediato tras ser alertado. Los bomberos emplearon una maniobra técnica que incluyó el montaje de un sistema de poleas y cuerdas de elevación para izar con seguridad a la pareja. Gracias a la pericia de los rescatistas y al apoyo coordinado entre los presentes, Jennifer y Edwin pudieron ser extraídos con vida y sin sufrir caídas o complicaciones durante el levantamiento.
Una vez fuera del pozo, ambos fueron trasladados al Hospital Nacional de Chiquimula para someterse a una evaluación médica completa. En este tipo de incidentes, las autoridades sanitarias suelen revisar posibles lesiones por aplastamiento, intoxicación por gases acumulados y efectos de la falta de oxígeno. El seguimiento médico es fundamental para descartar secuelas derivadas de la inmersión en espacios confinados y asegurar una recuperación adecuada.


