
Equipos de emergencia evalúan daños tras un deslizamiento en un campamento junto a Mount Maunganui (Foto: Instagram)
Un deslizamiento provocado por lluvias intensas alcanzó un campamento instalado a los pies de Mount Maunganui. El alud arrastró toneladas de tierra y lodo, sorprendiendo a quienes se encontraban en la zona de acampada sin tiempo para evacuar. Los organizadores del lugar tuvieron que improvisar rutas de evacuación y solicitar apoyo de equipos de emergencia para socorrer a los heridos y asegurar el perímetro afectado.
La acumulación prolongada de precipitaciones sobre un terreno ya saturado fue el factor desencadenante de este fenómeno natural. Las lluvias intermitentes, con momentos de fuerte intensidad, saturaron el subsuelo y redujeron la cohesión de las partículas de tierra. Cuando el peso del agua superó la resistencia del terreno, se produjo el deslizamiento, arrastrando rocas y escombros a gran velocidad ladera abajo.
En la ladera de Mount Maunganui, la topografía pronunciada y el tipo de suelo compuesto por sedimentos recientes favorecen el riesgo de deslizamientos cuando hay episodios de lluvias extraordinarias. Estas condiciones geomorfológicas, combinadas con una vegetación que no siempre logra sujetar el terreno, explican por qué este lugar es especialmente vulnerable tras lluvias intensas. Los expertos advierten de que cualquier acumulación prolongada de agua puede derivar en movimientos de masa.
Históricamente, zonas similares en torno a relieves costeros han registrado episodios comparables durante épocas de precipitaciones excepcionales. Aunque no es frecuente, la recurrencia de lluvias por encima de la media estacional puede activar procesos de erosión acelerada y deslizamientos. Por ello, las autoridades locales suelen emitir boletines informativos para alertar a campistas y vecinos sobre posibles peligros en el terreno tras tormentas persistentes.
Las labores de rescate y evaluación del daño continuaron durante las horas siguientes. Equipos especializados supervisaron la estabilidad de la zona afectada, limpiaron caminos de acceso y reforzaron puntos críticos donde el terreno presentó nuevas fracturas. Asimismo, se recomendó restringir el paso a la zona de acampada hasta que se asegurara por completo la integridad de la ladera.
Este incidente pone de relieve la importancia de implementar sistemas de monitoreo en tiempo real y planes de evacuación claros para zonas de acampada ubicadas en laderas propensas a deslizamientos. La gestión del riesgo geológico requiere no solo medidas reactivas, sino también protocolos de prevención que incluyan inspecciones periódicas del terreno y alertas meteorológicas avanzadas.


