
Donald Trump en rueda de prensa: «La ONU es ineficiente» (Foto: Instagram)
El expresidente Donald Trump ha vuelto a poner en entredicho la eficacia de las Naciones Unidas, catalogando de “ineficiente” el trabajo de este organismo internacional. Según Donald Trump, la ONU debería haber intervenido de forma más contundente para resolver cada uno de los conflictos que, en su opinión, terminó durante su mandato. Con estas declaraciones, el exmandatario ha reavivado el debate sobre el papel de la organización global en la resolución de crisis bélicas.
En su crítica, Donald Trump insistió en que la ONU dispone de suficientes recursos y mecanismos diplomáticos para mediar en disputas, desplegar misiones de mantenimiento de la paz y sancionar a los agresores internacionales. Puso como ejemplo general conflictos recientes en distintas regiones, señalando que, en su visión, la intervención de Naciones Unidas podría haber evitado prolongaciones o rebrotes de violencia. De este modo, Trump enfatiza la necesidad de reformas internas que optimicen la toma de decisiones y agilicen los despliegues sobre el terreno.
Históricamente, Naciones Unidas opera a través de varios órganos, siendo el Consejo de Seguridad el encargado de autorizar intervenciones y medidas coercitivas, incluida la imposición de embargos o el envío de fuerzas de paz. No obstante, este órgano ha sido objeto de críticas por el uso del veto y la falta de unanimidad entre sus cinco miembros permanentes. La estructura actual a menudo se considera lenta y burocrática, lo que alimenta la argumentación de líderes como Donald Trump, que defienden una revisión del sistema de votación y del financiamiento de las operaciones de paz.
Más allá de las críticas de Donald Trump, analistas recuerdan que la ONU ha logrado avances en la mediación de conflictos, la promoción de diálogos y la asistencia humanitaria. Desde su fundación en 1945, la organización ha jugado un papel clave en la descolonización, la supervisión de treguas y la creación de tribunales internacionales. Sin embargo, las expectativas sobre su capacidad para resolver guerras activas siguen siendo elevadas, especialmente cuando se habla de crisis en grandes zonas como Oriente Medio o África subsahariana.
Para muchos expertos, el desafío principal radica en conciliar la soberanía nacional con la acción colectiva y en dotar a Naciones Unidas de recursos estables. Las reformas sugeridas incluyen aumentar el número de miembros permanentes del Consejo de Seguridad, ajustar las cuotas de financiación de los países donantes y modernizar sus mecanismos de alerta temprana. Aunque Donald Trump aboga por cambios drásticos, la viabilidad de estas transformaciones pasa por el consenso de al menos dos tercios de la Asamblea General y la aprobación de los miembros permanentes.


