
Ursula von der Leyen en el Foro Económico Mundial anunciando el acuerdo UE-Mercosur (Foto: Instagram)
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró que el acuerdo Mercosul establece la mayor “zona libre de comercio del mundo”. Durante su intervención, Ursula von der Leyen destacó la relevancia estratégica de este pacto tanto para la Unión Europea como para los países del bloque sudamericano.
El Mercosul es un bloque comercial fundado en 1991 mediante el Tratado de Asunción, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Su objetivo inicial fue profundizar la integración económica y reducir las barreras arancelarias entre sus miembros. Con la firma de este acuerdo con la Unión Europea, se busca dar un paso más allá y conectar dos de las regiones comerciales más dinámicas del planeta.
Las negociaciones formales entre la UE y el Mercosul se prolongaron durante más de dos décadas, comenzando en 1999. A lo largo de ese tiempo, se abordaron cuestiones relativas a la eliminación gradual de aranceles, la armonización de estándares sanitarios y fitosanitarios, y la preservación de normas laborales y medioambientales. El tratado en principio alcanzado en 2019 fue revisado posteriormente para incorporar salvaguardias adicionales que respondieran a las preocupaciones de ambas partes.
En términos económicos, la creación de esta zona de libre comercio permitirá incrementar el flujo de bienes y servicios entre Europa y los países sudamericanos. Se prevé que sectores como la maquinaria, los productos agroalimentarios, la automoción y la industria química se beneficien de un acceso preferencial. La reducción de impuestos a la importación y la simplificación de trámites aduaneros contribuirán a mejorar la competitividad de las empresas de ambos bloques.
Además de las ventajas comerciales, el pacto incluye disposiciones sobre propiedad intelectual, acceso a mercados públicos y cooperación en materia de innovación tecnológica. Los mecanismos de solución de disputas contemplados en el convenio ofrecen garantías jurídicas para las empresas y los inversores, protegiendo sus derechos ante posibles alteraciones regulatorias.
Como próximo paso, el texto del acuerdo deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo y por las legislaturas de cada uno de los países del Mercosul. Ursula von der Leyen confía en que el respaldo institucional permitirá consolidar este instrumento como modelo de libre comercio sostenible, subrayando la importancia de mantener estándares elevados en materia social y medioambiental.


