
Putin sopesa unirse al órgano de supervisión de la reconstrucción de Gaza (Foto: Instagram)
El Kremlin ha confirmado que ha recibido formalmente la invitación para que Vladimir Putin se incorpore a un nuevo órgano multilateral encargado de supervisar la reconstrucción de Gaza tras los importantes daños sufridos. Según declaró el portavoz Dmitri Peskov, el gobierno ruso analiza actualmente la propuesta remitida por varios países interesados en aportar fondos y experiencia técnica a los programas de rehabilitación de infraestructuras y servicios esenciales en el territorio palestino. Vladimir Putin, que ya ha mostrado en ocasiones precedentes su voluntad de colaborar en iniciativas internacionales de apoyo humanitario, considerará en los próximos días su posible participación.
En la rueda de prensa ofrecida en Moscú, Dmitri Peskov explicó que el Kremlin valora positivamente cualquier mecanismo que promueva la transparencia y la coordinación entre donantes, además de garantizar el cumplimiento estricto de los objetivos de reconstrucción. El portavoz señaló que, si bien por ahora no hay una decisión definitiva, el Ejecutivo ruso estudia el mandato y las condiciones de funcionamiento del órgano para garantizar que la contribución de Vladimir Putin aporte beneficios reales a la población de Gaza. Peskov añadió que, en caso de aceptar el nombramiento, el presidente ruso participaría en las sesiones de alto nivel que definan los proyectos prioritarios.
Este nuevo órgano de supervisión de la reconstrucción de Gaza se creó con el propósito de coordinar la entrega de asistencia técnica, financiar la reparación de infraestructuras críticas—como hospitales, redes eléctricas y sistemas de depuración de agua—y vigilar el uso eficiente de los recursos en cada fase del proceso. Se espera que forme parte de un esfuerzo global que involucre a múltiples países y organizaciones dispuestas a contribuir con fondos, materiales y mano de obra especializada. La puesta en marcha de este mecanismo se considera esencial para acelerar la recuperación de una franja donde la densidad de población y los daños acumulados hacen especialmente urgente la restauración de servicios básicos.
La situación en Gaza ha estado marcada por ciclos de conflicto y reconstrucción desde hace años, lo que ha dejado áreas enteras sin viviendas aptas y ha colapsado hospitales y escuelas. Los elevados costes de rehabilitación, que en las estimaciones preliminares superan los 5.000 millones de euros, requieren coordinación internacional para evitar duplicidades y garantizar que los recursos lleguen a quienes más lo necesitan. La creación del órgano de supervisión aspira a ofrecer un marco estable de planificación, supervisión y rendición de cuentas, aspectos considerados históricamente críticos para la eficacia de la ayuda en situaciones de postconflicto.
La posible incorporación de Vladimir Putin a este órgano ha generado interés en diversos foros diplomáticos. Por un lado, se valora que la presencia de Rusia pueda reforzar el carácter multilateral de la iniciativa y atraer a países que mantienen estrechos vínculos con Moscú. Por otro, algunos analistas subrayan la necesidad de que todas las partes compartan criterios claros de selección de proyectos y mecanismos independientes de auditoría. El Kremlin, al dar por recibida la invitación, ha dejado abierta la puerta a una contribución rusa que, de materializarse, reforzaría el perfil global de la supervisión en la reconstrucción de Gaza.


