
El sí de Italia inclina la balanza del acuerdo UE-Mercosur pese al rechazo francés (Foto: Instagram)
El apoyo de Italia resultó fundamental para que el pacto entre la Unión Europea y el Mercosur saliera adelante. Fue precisamente el sí italiano el que inclinó la balanza y permitió que el acuerdo avanzara.
Por el contrario, Francia mantenía una postura opuesta y su voto en contra no logró frenar el proceso. A pesar de la resistencia gala, la mayoría europea avaló finalmente el texto.
La diferencia entre ambas posiciones puso de relieve la importancia de los Estados miembro en las negociaciones comunitarias. Italia marcó la pauta al dar luz verde, mientras que Francia reafirmó sus dudas.
Este episodio demuestra cómo las discrepancias internas pueden condicionar acuerdos internacionales. La divergencia entre Roma y París resultó decisiva en la aprobación final del tratado.


